El capítulo del 30 de julio de 2026 de Yo me llamo volvió a dejar en evidencia por qué la temporada 11 sigue entre las más vistas de la televisión colombiana. La noche tuvo presentaciones celebradas, observaciones puntuales del jurado y varios concursantes que no lograron convencer del todo
Una noche con ritmo y exigencia
Amparo Grisales, César Escola, Elder Dayán y Aurelio Cheveroni acompañaron una velada en la que también participaron Melina Ramírez y Laura Acuña. Entre baile, reacciones espontáneas y buen ánimo, algunos imitadores lograron destacar en tarima, mientras otros quedaron lejos de capturar la esencia del artista original
Arelys Henao mostró un parecido aceptable con la cantante que interpreta, pero no fue suficiente para seguir adelante. El jurado consideró que todavía necesita ajustar detalles en su voz antes de avanzar en la competencia
Las imitaciones que encendieron la discusión
Leonardo Fabio tuvo una presentación fuerte y consiguió el respaldo de la mayoría del jurado, aunque César Escola no terminó de aprobarlo. Aun así, el concursante recibió el pase, con la advertencia de que debe seguir trabajando, sobre todo en su imagen
Fonseca intentó sumar con un gesto romántico al dedicarle a Amparo Grisales Eres mi sueño, pero eso no bastó para convencer a los jueces. En el caso de Selena Quintanilla, la voz no fue el problema principal: lo que faltó fue la actitud y presencia escénica de la artista original, por lo que tampoco logró avanzar
Uno de los momentos más llamativos lo protagonizó Jorge González, vocalista de Los Prisioneros, cuya interpretación provocó una reacción inmediata en el set. Amparo Grisales dijo sentirse erizada y Aurelio Cheveroni respondió entre ladridos y aullidos. Elder Dayán, por su parte, lo señaló como uno de los participantes que más entregó sobre el escenario y pidió que no se detuviera su participación