SANTA FE. Un taller de Esperanza, ubicado a 45 kilómetros al oeste de la capital santafesina, fabrica el sillón que utilizará el papa León XIV durante la ceremonia prevista para el miércoles 11 de noviembre en la Basílica de Luján

La pieza tendrá una estructura de madera de guatambú, una base con forma de trineo, molduras en las patas inferiores y una cresta tallada a mano sobre el respaldo. Su terminación está prevista para mediados de octubre

Una pieza artesanal con detalles dorados

El exterior y las patas serán de guatambú, elegido por su resistencia y por la calidad de la terminación que permite lograr al pintarlo. La estructura interna, en tanto, estará confeccionada con madera de paraíso y revestida con capas graduadas de poliéster de alta densidad

El sillón será tapizado completamente en pana blanca y contará con detalles dorados. También incluirá molduras y una pieza superior tallada por un artesano de Luján

La estructura tendrá aproximadamente 60 centímetros de ancho y 55 centímetros de profundidad. El respaldo alcanzará cerca de 1,20 metros, aunque con la cresta incorporada la altura total quedará entre 1,35 y 1,40 metros. La altura inicial de la pieza es de 1,25 metros

Un encargo recibido desde Buenos Aires

El trabajo será realizado como una donación. El pedido llegó a través de laicos residentes en Buenos Aires, quienes se contactaron con la empresa santafesina para encargar la fabricación

El taller recibió una referencia enviada desde Roma y la indicación de que no había en el mercado argentino una pieza de estilo antiguo que reuniera esas características. Ante la falta de planos, los artesanos desarrollaron el diseño a partir de una fotografía y de su propia experiencia

La estructura ya está muy avanzada, pero todavía restan las etapas de lustre, tapicería y colocación de los detalles finales. Para la firma, se trata de un pedido inédito por sus características y por la importancia simbólica que tiene

Una fábrica con 73 años de historia

La empresa cuenta con 73 años de trayectoria, una planta de unos 5000 metros cuadrados cubiertos y casi 50 empleados directos. Aunque las sillas son su principal producto, también fabrica mesas de comedor, aparadores, vajilleros y futones

El encargo tiene además un significado especial para la familia propietaria, vinculada con la tradición religiosa: uno de los hermanos del padre de Enrique Mehring fue sacerdote y actualmente también tienen un sobrino dedicado al sacerdocio