La administración de Donald Trump comenzó a construir un tramo del muro fronterizo en el sur de Arizona, en una zona que bordea parte de la reserva de la Nación Tohono O'odham, pese a la oposición de la tribu
Las autoridades fronterizas sostienen que el sector es una ruta utilizada para el contrabando y que la obra busca cerrar una brecha de seguridad en la frontera. La comunidad indígena, en cambio, afirma que hubo una ocupación indebida de su territorio y que la construcción afectará tierras consideradas sagradas
Ingreso temprano y presencia de maquinaria
Según un comunicado de la tribu, alrededor de 20 agentes, junto con contratistas, ingresaron el martes por la mañana a tierras de la Nación para iniciar tareas vinculadas a la obra. Videos difundidos por autoridades tribales mostraron unos 14 vehículos y una perforadora industrial en uno de los puntos de trabajo
La Nación Tohono O'odham dijo que los contratistas violaron normas tribales y accedieron al lugar sin autorización. También señaló que los agentes federales estaban armados, con el rostro cubierto, y montaron un bloqueo vehicular para impedir que la policía tribal retirara a los trabajadores
Una disputa judicial en curso
La tribu, que tiene unos 37.000 miembros y miles de ellos viven en México, presentó una demanda en junio para frenar el proyecto. En ese planteo argumentó que el muro provocaría un daño grave sobre la reserva, incluyendo la destrucción de cumbres montañosas sagradas y una alteración de los límites de la nación
A comienzos de este mes, un juez federal autorizó que la obra siguiera adelante. En su resolución, señaló que el muro se levantaría sobre una franja de 60 pies de ancho de terreno federal conocida como Roosevelt Reservation. La tribu, sin embargo, sostiene que incluso el acceso por tierras indígenas para llegar al sitio constituye una intrusión
Más presión sobre el proyecto
Hasta el momento no se informaron enfrentamientos físicos entre la policía o miembros de la nación y los contratistas
Desde la agencia fronteriza defendieron la necesidad de la obra y aseguraron que el desierto que atraviesa la reserva es un corredor clave para el tráfico de drogas y personas. La tribu dijo que analiza nuevas acciones legales para intentar sacar a los contratistas del área
La empresa encargada del tramo en Arizona, con sede en Texas, recibió más de 390 millones de dólares en fondos del Departamento de Seguridad Nacional desde 2023 para construir el muro