El Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) informó que la vacunación infantil contra la hepatitis en Panamá llegó al 93% de cobertura. Además, la vacuna hexavalente supera el 80% y la protección contra el neumococo alcanza el 90%
Los datos fueron presentados durante la Jornada de Evaluación y Actualización en Vacunas, donde autoridades y especialistas revisaron los avances del esquema nacional y los retos para sostener la cobertura en todo el país
Más alcance y seguimiento en campo
El Ministerio de Salud atribuye estos resultados a jornadas intensivas de inmunización, con participación de médicos y enfermeros que incluso extienden su labor durante los fines de semana
El ministro de Salud, Fernando Boyd Galindo, afirmó que mantener altos niveles de inmunización es clave para proteger a la población y que la revisión permanente de coberturas permite ajustar estrategias según las necesidades del país
Por su parte, la coordinadora del PAI, Itzel de Hewitt, señaló que este año ha traído desafíos como casos importados de sarampión, brotes de tosferina y un aumento de virus respiratorios, lo que ha obligado a reforzar las acciones para llegar a todas las regiones
Herramientas para detectar brechas
La jornada incorporó herramientas de georreferenciación para identificar zonas y familias donde todavía faltan vacunas. Con ese seguimiento, las autoridades buscan afinar la respuesta y llegar a comunidades específicas con mayor precisión
En el encuentro participaron representantes de la Organización Panamericana de la Salud y de instituciones nacionales como la Caja de Seguro Social y la Dirección Nacional de Enfermería, con el objetivo de fortalecer la inmunización y sostener la protección infantil
Las autoridades sanitarias insistieron en que la actualización de metodologías y la cooperación entre entidades son decisivas para mantener y mejorar la cobertura de vacunas en la niñez, un componente central de la salud pública del país
La prevención como prioridad
La hepatitis puede transmitirse por vía fecal-oral, por contacto sexual, por uso de drogas intravenosas y a través de productos sanguíneos. Entre los grupos de riesgo figuran personas con enfermedad hepática crónica, hombres que tienen sexo con hombres, contactos en el hogar con personas infectadas, usuarios de drogas intravenosas, personas con alto riesgo de VIH, pacientes con trastornos de coagulación y niños que asisten a guarderías preescolares
En la región de las Américas se registran cada año casi 80,000 nuevas infecciones de hepatitis B y C, en su mayoría sin diagnóstico, mientras los países avanzan en el acceso a pruebas, medicamentos y vacunas mediante mecanismos regionales de cooperación sanitaria