NUEVA YORK. Meta anunció una serie de cambios para sus cuentas de usuarios menores de 18 años tras un acuerdo con 29 estados de Estados Unidos. La compañía impondrá un límite diario predeterminado de dos horas, bloqueará el uso durante la noche y en horario escolar, y prohibirá filtros vinculados con cirugía estética o maquillaje extremo
Una medida simbólica, no una solución cerrada
Psicólogos y defensores de la infancia celebraron el giro como un avance importante, pero evitaron presentar las medidas como una respuesta definitiva. El consenso entre los expertos es que las redes pueden absorber tiempo y atención valiosos, desplazar el sueño, el ejercicio y la vida presencial, y en algunos casos agravarse en jóvenes con ansiedad o trastornos alimentarios
Al mismo tiempo, varios especialistas subrayan que la investigación no respalda la idea de que las redes sociales sean la causa principal de los problemas de salud mental en adolescentes. La relación, dicen, es más compleja y no permite conclusiones simples sobre causalidad
El sueño, el uso automático y la presión estética
Entre los cambios más observados por los expertos están las limitaciones nocturnas, la pausa de notificaciones en clase y la posibilidad de desactivar la reproducción automática. Para algunos investigadores, estas funciones atacan hábitos de uso especialmente dañinos, como el desplazamiento infinito y la permanencia prolongada frente a la pantalla
También ven un efecto potencial en la eliminación de ciertos filtros de belleza. Según especialistas en salud adolescente, esas herramientas pueden reforzar comparaciones corporales constantes y aumentar la insatisfacción con la propia imagen, un factor de riesgo asociado con ansiedad y depresión
La carga sigue en disputa
Otro punto de debate es si las nuevas protecciones dejarán demasiado peso en manos de las familias. Algunos expertos advierten que, aunque los padres podrán elegir ciertos controles y configuraciones, los hogares con menos apoyo o menos conocimientos tecnológicos podrían quedar en desventaja frente a los algoritmos
Para varios profesionales consultados, el valor principal del acuerdo es cultural y regulatorio: envía una señal de que estas plataformas deben diseñarse con mayor cuidado para los menores. Pero su eficacia, concluyen, dependerá de si la industria adopta cambios similares y de si esas medidas consiguen modificar de verdad la experiencia cotidiana de los adolescentes