Dos estudios piloto realizados por el Instituto Central de Salud Mental de Alemania sugieren que el ajedrez puede funcionar como una herramienta complementaria en procesos terapéuticos vinculados con salud mental y adicciones

Las investigaciones analizaron su uso en dos grupos distintos: adultos en rehabilitación por consumo de alcohol y adolescentes atendidos en psiquiatría infantil y juvenil. En ambos casos, el entrenamiento no incluyó partidas tradicionales, sino ejercicios pensados para estimular atención, memoria de trabajo y planificación

Mejoras en atención y satisfacción vital

El primer ensayo trabajó con 51 adultos de entre 24 y 62 años con diagnóstico de trastorno por consumo de alcohol. Treinta y dos recibieron entrenamiento basado en ajedrez y 19 integraron el grupo de control

Durante seis semanas, el grupo experimental participó en sesiones de 90 minutos, dos veces por semana, además de su tratamiento habitual. El resultado principal fue una mejora moderada en la atención sostenida. También subió la satisfacción general con la vida al terminar la intervención, aunque ese efecto no se mantuvo en el seguimiento a tres meses

No se detectaron cambios relevantes en craving, estado de ánimo, abstinencia de corto plazo ni flexibilidad cognitiva. Las tasas de abstinencia fueron similares entre ambos grupos

Resultados favorables en adolescentes

El segundo estudio incluyó a 33 adolescentes de entre 13 y 17 años atendidos en psiquiatría infantil y juvenil, la mayoría mujeres. Diecinueve participaron del programa con ajedrez y 14 quedaron en el grupo de comparación

La intervención se desarrolló en seis sesiones presenciales, una por semana, de 90 minutos cada una, junto con el tratamiento multidisciplinario habitual. En este caso, el mayor avance se observó en la memoria de trabajo. También mejoró el bienestar psicológico del grupo experimental, mientras que en el grupo de control descendió

No hubo mejoras estadísticamente significativas en flexibilidad cognitiva, control inhibitorio ni atención sostenida

Un apoyo, no un reemplazo

Los autores plantean que este tipo de entrenamiento puede servir como complemento de terapias ya establecidas, no como sustituto. La idea es reforzar funciones cognitivas afectadas por distintos trastornos y facilitar el desempeño cotidiano y el aprovechamiento de la psicoterapia

Aun así, los resultados deben tomarse con cautela: se trata de estudios piloto, con muestras pequeñas y asignación cuasialeatoria. El siguiente paso será realizar ensayos más amplios para definir en qué pacientes puede aportar más beneficios y cómo integrarlo en los abordajes actuales