Donald Trump firmó este jueves una orden ejecutiva para cambiar de manera inmediata el nombre del lago Ontario, ubicado en la frontera entre Estados Unidos y Canadá, por “Lago de América”
La decisión llegó en medio de la confrontación diplomática y de la guerra comercial entre Washington y Ottawa. Desde la Casa Blanca, el mandatario volvió a defender su idea de modificar denominaciones geográficas y recordó que ya había impulsado el cambio del golfo de México a “Golfo de América”
“Tenemos un golfo y tenemos un lago. Solo nos falta un océano”, dijo Trump al justificar la medida. También sostuvo que los funcionarios canadienses “nos han tratado muy mal” y calificó a ese país como “gente desagradable”
El presidente afirmó que la iniciativa era una idea que venía evaluando desde hacía tiempo. Además, dejó abierta la posibilidad de extender este tipo de cambios al océano Atlántico o al Pacífico. “Quizás cambiemos ambos”, señaló