Barcelona y otros municipios de su área metropolitana actualizarán las reglas para construir plazas de estacionamiento en edificios y calles de nuevos desarrollos urbanísticos. La normativa entrará en vigor durante los próximos días
El criterio central será la disponibilidad de transporte público en cada zona. La regulación busca promover una movilidad más sostenible allí donde existan alternativas al automóvil privado
Tres áreas con distintos requisitos
El nuevo esquema divide el territorio en tres sectores: el área ubicada dentro de las rondas de Barcelona, las zonas externas con buena accesibilidad y los municipios donde existe una mayor dependencia del vehículo particular
La normativa también contempla el estacionamiento en la vía pública. En las calles de barrios nuevos, la cantidad de plazas dependerá de los edificios proyectados, la planificación de la movilidad y las características del espacio urbano. En una calle peatonal, por ejemplo, no se reservarán lugares para estacionar
La actualización parte de la idea de que el Plan General Metropolitano, vigente desde hace 50 años, quedó desactualizado frente a los cambios en la intermodalidad, el comercio electrónico, los vehículos y los espacios urbanos
Menos cocheras para facilitar la vivienda pública
En Barcelona, los edificios de vivienda protegida podrán no tener ninguna plaza de estacionamiento o contar con un máximo de una por unidad. La medida apunta a reducir los costos de construcción y facilitar la promoción de viviendas públicas en un contexto de emergencia habitacional
Para la vivienda libre dentro de las rondas, se exigirá como mínimo una plaza cada cuatro viviendas. El máximo será de una plaza por unidad cuando los departamentos tengan hasta 100 metros cuadrados y de dos cuando superen esa superficie
En el segundo perímetro, las viviendas sociales deberán contar con al menos una plaza cada cuatro unidades, sin un máximo establecido. Para la vivienda libre, el requisito será de una plaza cada dos viviendas
En los municipios con menor acceso al transporte público, las viviendas protegidas tendrán que disponer de una plaza cada cuatro unidades, mientras que las viviendas a precio de mercado deberán contar con una plaza por unidad
Los alojamientos turísticos tendrán un requisito obligatorio, sin importar su tipo o categoría: una plaza de estacionamiento cada cuatro alojamientos. En comercios, oficinas, industrias, almacenes, talleres y equipamientos como hospitales o iglesias, las proporciones dependerán de la superficie
La norma busca desalentar el uso del auto
La consejera de Territorio de la Generalitat, Sílvia Paneque, explicó que la regulación pretende adaptarse a la diversidad territorial, a las nuevas exigencias ambientales y a la orientación actual del urbanismo
La funcionaria señaló que el límite máximo de plazas para automóviles busca desalentar los desplazamientos en vehículo privado en zonas centrales, densas y saturadas, con el objetivo de mejorar las condiciones ambientales y sociales
Desde el Área Metropolitana de Barcelona indicaron que la modificación no prohíbe el automóvil ni elimina el estacionamiento, sino que procura adecuar su uso a las necesidades y condiciones de movilidad de cada municipio
La asociación de promotores APCE consideró que la norma responde a una realidad social diferente y valoró la flexibilidad prevista fuera de Barcelona. Según su secretario general técnico, Carles Sala, los proyectos podrán mantener plazas cuando las necesidades de sus futuros residentes lo justifiquen
Municipios incluidos
La regulación alcanzará a Barcelona, Badalona, Badia del Vallès, Castelldefels, Cerdanyola del Vallès, Cornellà de Llobregat, El Papiol, El Prat de Llobregat, Esplugues de Llobregat, Gavà, l’Hospitalet de Llobregat, Molins de Rei, Montcada i Reixac, Montgat, Pallejà, Ripollet, Sant Adrià del Besòs, Sant Boi de Llobregat, Sant Cugat del Vallès, Sant Climent de Llobregat, Sant Feliu de Llobregat, Sant Joan Despí, Sant Just Desvern, Sant Vicenç dels Horts, Santa Coloma de Cervelló, Santa Coloma de Gramenet, Tiana y Viladecans