China rechazó la prohibición estadounidense contra DeepSeek, una de sus principales empresas de inteligencia artificial. La medida afecta a las agencias civiles del Gobierno federal de Estados Unidos y profundiza la disputa tecnológica entre ambas potencias

El Departamento de Seguridad Nacional ordenó retirar de los sistemas informáticos los productos de DeepSeek, sus servicios asociados y las herramientas de terceros desarrolladas con esa tecnología. La disposición también impide que las agencias civiles compren nuevos productos o servicios de la empresa

Washington señala posibles riesgos de seguridad

La orden, fechada a finales de julio y difundida posteriormente, sostiene que los modelos de DeepSeek presentan múltiples vías de amenaza. Entre las preocupaciones mencionadas están la ubicación de sus servidores en China y la posibilidad de que las autoridades de ese país accedan a infraestructuras privadas de la compañía y a datos sensibles estadounidenses

Los modelos de DeepSeek son de código abierto, están disponibles en países como Estados Unidos y, en su mayoría, pueden utilizarse de forma gratuita

Pekín denuncia una politización de la tecnología

La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Mao Ning, afirmó que su país defenderá los derechos e intereses legítimos de sus empresas. También cuestionó la ampliación del concepto de seguridad nacional y la politización de los asuntos científicos, tecnológicos, económicos y comerciales

DeepSeek no había respondido de inmediato a una solicitud de comentarios

La inteligencia artificial, otro frente de la rivalidad

El presidente estadounidense, Donald Trump, y el mandatario chino, Xi Jinping, tienen previsto reunirse a mediados de noviembre durante la cumbre de líderes de la APEC en Shenzhen. Se espera que la inteligencia artificial forme parte de la agenda

Washington y Pekín han avanzado en algunos aspectos de la cooperación sobre gobernanza de la inteligencia artificial, incluida una propuesta estadounidense para crear un sistema de notificación de incidentes vinculados con la seguridad nacional. Sin embargo, ambos países continúan enfrentados en varios asuntos

Las restricciones impulsadas por Estados Unidos todavía limitan el acceso de China a algunos de los chips de inteligencia artificial más avanzados y a las máquinas necesarias para fabricarlos. La semana pasada, Pekín presentó nuevos planes para restringir la exportación de determinados modelos avanzados

Estados Unidos también ha acusado a empresas chinas, entre ellas DeepSeek, de realizar una extracción a gran escala de capacidades de modelos estadounidenses de vanguardia, un proceso conocido como destilación. Pekín ha rechazado esas acusaciones

A comienzos de año, la Comisión Federal de Comunicaciones estadounidense anunció que impediría las importaciones de nuevos robots humanoides fabricados en el extranjero, una decisión interpretada como dirigida contra China