La industria automotriz atraviesa una transformación que excede el avance de los vehículos eléctricos. China se consolidó como un actor central en la fabricación y exportación de automóviles, modificó el equilibrio global y aceleró los plazos para desarrollar nuevos modelos
Para la Argentina, el escenario plantea un doble desafío: sostener la producción nacional mientras crece la presencia de vehículos importados y se aproxima una nueva etapa en el vínculo comercial con Brasil
China gana participación en la producción mundial
Entre 2019 y 2025, la fabricación global de vehículos aumentó apenas un 5%. En el mismo período, China incrementó su producción un 34% e India, un 44%
El crecimiento chino no se limitó a absorber la expansión mundial. También le permitió conquistar otros mercados, especialmente a costa de los fabricantes europeos, que perdieron participación tanto en China como en sus propios países
Las exportaciones reflejan la magnitud del cambio: en seis años, los envíos de vehículos chinos al exterior se multiplicaron por seis. El excedente de capacidad industrial respecto de la demanda interna impulsó esa expansión
Además, algunas empresas redujeron de cuatro o cinco años a cerca de un año y medio el tiempo necesario para desarrollar un vehículo. La inteligencia artificial, los modelos digitales y las nuevas tecnologías productivas explican parte de esa ventaja
Los vehículos importados ya dominan el mercado argentino
En la Argentina, cerca del 70% de los vehículos vendidos son importados. Brasil continúa como el principal origen, pero China se consolidó en el segundo lugar
La participación de los vehículos chinos pasó de representar históricamente entre el 1% y el 2% de las ventas a ubicarse en torno al 10%. El régimen que autoriza la importación anual de hasta 50.000 vehículos eléctricos e híbridos sin el arancel extrazona del 35% contribuyó a ese crecimiento
La instalación de fabricantes chinos en Brasil podría profundizar la tendencia. Si esas inversiones alcanzan producción suficiente y cumplen con las condiciones de origen, podrían abastecer al mercado argentino dentro del marco comercial del Mercosur
Sin embargo, el avance de las marcas asiáticas no necesariamente implicaría una pérdida para las fábricas locales. La industria argentina desarrolló una especialización cada vez más marcada en pickups y utilitarios livianos, mientras los modelos de pasajeros importados ganaron terreno
Las pickups sostienen la especialización local
El cambio en el productivo es visible en las cifras. En 2015, los vehículos comerciales livianos representaban el 41% de las unidades fabricadas en el país. Actualmente, explican el 68% de la producción y el 65% de ese volumen se exporta
Toyota, Ford, Volkswagen y Renault concentran buena parte de sus proyectos industriales en pickups. Sus planes incluyen la renovación de modelos, la incorporación de tecnología y la ampliación de la capacidad exportadora
Esta especialización puede favorecer mayores escalas de producción, mejoras de eficiencia y una cadena de proveedores más competitiva. El desempeño de los modelos argentinos está estrechamente ligado al desarrollo de sus fabricantes de componentes
El próximo objetivo será ampliar los destinos de exportación. Además de fortalecer la presencia en América Latina, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea podría abrir oportunidades para algunos productos argentinos. También aparece como alternativa la exploración de mercados africanos
El libre comercio con Brasil llegará en 2029
Otro punto decisivo será la evolución del régimen automotor bilateral con Brasil. El intercambio está regulado por el Acuerdo de Complementación Económica Nº 14, que establece un sistema de comercio administrado conocido como flex
Ese mecanismo permite cierto desequilibrio en el intercambio de vehículos y autopartes sin perder las preferencias arancelarias. De acuerdo con el cronograma vigente, desde julio de 2029 comenzará el libre comercio automotor entre ambos países, aunque continuarán vigentes los requisitos de origen
Una eventual revisión de los acuerdos internacionales y una mayor flexibilización del Mercosur podrían ampliar las oportunidades para las terminales. Al mismo tiempo, aumentarían la presión competitiva sobre los fabricantes locales de autopartes
Las asociaciones de fabricantes de vehículos y autopartes de la Argentina y Brasil ya acordaron impulsar una agenda conjunta para fortalecer la integración productiva, elevar la competitividad y adaptar la política bilateral a los cambios tecnológicos y comerciales
El mercado interno depende del poder adquisitivo
La evolución de los salarios será otro factor determinante. La recuperación del poder adquisitivo definirá si la Argentina puede consolidar un mercado de entre 550.000 y 600.000 vehículos vendidos por año
A pesar de las dificultades, el panorama no apunta a la desaparición de la industria automotriz nacional. La especialización en vehículos comerciales, la capacidad exportadora y el desarrollo de proveedores aparecen como las principales fortalezas para enfrentar la competencia internacional