En enero, México aplicó aranceles a más de mil productos provenientes de países con los que no mantiene tratados de libre comercio. Aunque la medida parece general, en la práctica apunta principalmente a contener las importaciones chinas, dado que México posee acuerdos comerciales con la mayoría de sus socios

La decisión fue vinculada con la renegociación del tratado comercial de América del Norte, pero su origen también responde a una presión interna: la industria y los trabajadores mexicanos temen que la sobrecapacidad productiva de China desplace sectores completos de la economía

Una expansión exportadora sin mercado interno

China pasó de exportar un millón de automóviles en 2020 a una cifra estimada de 12 millones en 2026. Como referencia, el mercado automotor de toda Europa alcanza los 11 millones de unidades

Al mismo tiempo, las ventas internas de automóviles en China disminuyeron un 23% entre el primer trimestre de 2025 y el mismo período de 2026. La caída equivale, aproximadamente, al tamaño total del mercado japonés

Sin cierres de plantas ni pérdidas masivas de empleos, las empresas automotrices chinas buscaron colocar su producción excedente en el exterior con respaldo estatal. Brasil se convirtió así en el principal importador mundial de vehículos chinos

El mecanismo combina precios inferiores a los del mercado, subsidios gubernamentales y una moneda artificialmente devaluada. El resultado es que otros países enfrentan el riesgo de cerrar fábricas y despedir trabajadores, mientras China protege su estructura productiva

La disputa por la política industrial

Los países que comercian con China enfrentan una disyuntiva: imponer aranceles para limitar esas importaciones o permitir que Pekín defina, de hecho, sus políticas industriales y debilite sus capacidades nacionales

Estados Unidos adoptó hace algunos años una estrategia arancelaria agresiva frente a los productos chinos. La Unión Europea, por su parte, enfrenta una presión creciente: Alemania pierde 10.000 empleos mensuales a causa de esas importaciones y el bloque fijó para la primera quincena de octubre un ultimátum a China

La advertencia europea plantea que, si China no reduce voluntariamente sus exportaciones, los países del bloque impondrán restricciones en sus fronteras

México, Brasil y el dilema regional

En apenas un año, México pasó de ser el principal destino de exportación de automóviles chinos a ocupar el cuarto lugar. La medida busca proteger tanto a las terminales automotrices como a la industria de autopartes, en muchos casos de capital mexicano

Brasil y Rusia también aplicaron aranceles para defender sus industrias. Sin embargo, Brasil continúa dividido entre una mayor apertura hacia China y la protección de su sector siderúrgico

La eventual eliminación de los aranceles que protegen a la industria del acero brasileña podría afectar a una actividad considerada estratégica para el poderío económico del país

Como ha señalado el economista Michael Pettis, todos los países tendrán necesariamente una política industrial. La cuestión central es si esa política será definida por cada nación o por Pekín

La disputa comercial, por lo tanto, no se limita a Estados Unidos y China. Alcanza a todos los países que buscan preservar su producción, sus empleos y su capacidad para decidir el rumbo de sus economías