En una nueva reflexión sobre cómo vivir mejor y por más tiempo, el médico Jorge Tartaglione sostuvo que la longevidad no depende solo de la herencia genética. Según explicó, una parte menor está determinada por la genética, mientras que la mayor parte se relaciona con los hábitos y decisiones cotidianas
En ese marco, mencionó cinco lugares del mundo donde sus habitantes suelen alcanzar edades más avanzadas y compartió qué rasgos de su vida diaria podrían explicar ese fenómeno
Fe, movimiento y comida simple
Uno de los casos que señaló fue Loma Linda, en California, donde destacó la vida religiosa y la fe como parte del estilo de vida de la comunidad. También se refirió a Costa Rica, donde vinculó la longevidad con una alimentación basada en frutas tropicales y una forma de vida más tranquila
Otro ejemplo fue Icaria, en Grecia, una isla con desniveles que obliga a caminar y mantenerse activo durante buena parte del día. Tartaglione también nombró a Cerdeña, en Italia, donde resaltó el consumo de alimentos naturales, frescos y poco procesados
Un propósito para cada día
El quinto lugar que mencionó fue Okinawa, en Japón. Allí, señaló, los habitantes suelen vivir con un objetivo cotidiano, aunque sea pequeño: salir a caminar, tomar un mate con una amiga, pasear al perro o reunirse con otras personas
Para el especialista, esa combinación de actividad, vínculo social y sentido diario ayuda a sostener una vida más larga y más plena
Las claves de la longevidad
Tras repasar esos casos, resumió cuatro pilares para vivir más tiempo
Alimentación saludable
Actividad física y movimiento constante
Vida social activa
Propósito de vida