El sistema migratorio de Estados Unidos prevé mecanismos financieros para que algunos migrantes detenidos puedan recuperar la libertad de manera temporal. En ese esquema, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) estableció reglas sobre cómo se aplica la fianza en distintos casos

Un compromiso ante la autoridad migratoria

La fianza migratoria es un compromiso formal ante la Oficina de Detención y Deportación. Quien accede a ese beneficio promete presentarse a todas las audiencias y acatar la decisión final del juez

De acuerdo con materiales alojados en el portal oficial de la agencia, este mecanismo suele requerir el respaldo de un patrocinador con estatus legal en el país. Esa persona entrega una suma de dinero como garantía de que el detenido cumplirá con las condiciones impuestas

Los montos mínimos varían según el tipo de caso. Para una fianza de entrega, el piso es de 1.500 dólares. Para una fianza de salida voluntaria, el mínimo es de 500 dólares. La legislación migratoria no fija un tope máximo para estas garantías

Si el proceso concluye sin incumplimientos, el patrocinador recupera el dinero. Pero si la persona liberada falta a una sola audiencia, pierde el monto depositado. Además, una inasistencia a la cita de deportación puede derivar en una orden automática de expulsión

Quién puede pedirla y quién queda afuera

No todas las personas bajo custodia migratoria pueden solicitar una fianza. El historial penal y migratorio pesa en la decisión. En algunos supuestos, la detención es obligatoria, como en casos vinculados con drogas, robo, agresiones a agentes de la ley o delitos violentos graves

También quedan excluidas las personas con una orden final de expulsión. En cambio, quienes llevan muchos meses detenidos pueden llegar a reunir condiciones para pedir una fianza especial, según el caso y la jurisdicción

Si una persona demuestra que es ciudadana, el tribunal de inmigración pierde jurisdicción sobre su caso y la orden de detención del ICE se cancela

La audiencia para revisar el monto

La audiencia de fianza es un trámite separado del juicio principal de deportación. Allí, el migrante puede pedir gratis que el juez revise o reduzca el monto fijado

En esa instancia, el magistrado evalúa si existe riesgo de fuga o si la persona representa un peligro para la comunidad. Para respaldar su pedido, el detenido puede presentar cartas de apoyo y comprobantes de domicilio o servicios para demostrar arraigo

La posibilidad de acceder a estas audiencias depende, además, de la jurisdicción. Distintos tribunales federales adoptaron criterios opuestos sobre la detención obligatoria, lo que genera diferencias según el circuito donde se encuentre el centro de reclusión

En varios circuitos federales ya se habilitaron audiencias de fianza tras fallos recientes. En otros, la detención obligatoria sigue vigente. En el 4.º Circuito, todavía no hay una posición definida