El romero puede cultivarse en jardines, balcones o macetas y no requiere cuidados complejos. Además, es posible obtener una nueva planta a partir de una rama de un ejemplar adulto, sin utilizar semillas ni productos especiales
Elegir y preparar la ramita
El primer paso consiste en seleccionar una rama sana, firme y preferentemente joven, de entre 10 y 15 centímetros. No conviene utilizar tallos muy viejos ni aquellos que tengan hojas amarillas, manchas o señales de deterioro
Luego se debe realizar un corte limpio en la parte inferior del tallo. También hay que retirar las hojas de la zona cercana a la base y conservar las de la parte superior. De este modo, queda expuesto el sector donde comenzarán a formarse las raíces
Colocar el algodón en la base
Después, se humedece un pequeño trozo de algodón con agua y se lo coloca alrededor de la base de la ramita, justo donde se quitaron las hojas
Durante los días siguientes, es necesario controlar que el algodón mantenga la humedad. Si se seca, se pueden añadir algunas gotas de agua
Por qué se utiliza algodón húmedo
La función del algodón es conservar húmeda la base del esqueje mientras desarrolla sus primeras raíces. Como la ramita fue separada de la planta original, todavía no tiene un sistema radicular propio que le permita absorber agua
La humedad puede ayudar a evitar que el tallo se seque durante ese período. Sin embargo, el algodón no debe quedar completamente empapado, ya que el exceso de agua puede perjudicar el desarrollo de la nueva planta
Cuando aparezcan las primeras raíces, la ramita podrá pasar a una maceta con tierra liviana y buen drenaje