Más de 90.000 estudiantes estadounidenses cursaron carreras universitarias completas en el exterior en 2025, y el 67% de ellos eran de grado. La cifra duplica la registrada una década atrás y refleja un cambio de tendencia entre jóvenes que buscan alternativas fuera del país

El encarecimiento de varias universidades privadas de Estados Unidos, con costos anuales que en algunos casos rozan o superan los USD 100.000, empuja a más familias a evaluar opciones internacionales. En ese mapa, México encabezó la presencia de estudiantes norteamericanos, con 24.466 inscriptos en 2025. Detrás quedaron el Reino Unido, con 10.200, y Canadá, con 6.865

Más interés por cruzar fronteras

En el caso británico, el organismo centralizado de admisiones informó que 8.270 solicitantes de Estados Unidos habían aplicado a universidades del país al 30 de junio de 2026, un 12% más que en el mismo período del año anterior. Entre los motivos más valorados por los aspirantes aparecen la posibilidad de conocer otra cultura y el desarrollo personal

Al mismo tiempo, las solicitudes de alumnos extranjeros a campus estadounidenses bajaron 10% en el ciclo 2025-2026, según datos del sistema común de admisión

El costo total, la clave

La comparacion no se reduce a la matrícula. También pesan la vivienda, la comida, el seguro médico, los trámites de visa, los pasajes y la variación del tipo de cambio

Una asesora universitaria citada en el informe advirtió que estudiar en el exterior no siempre resulta más barato. En algunos casos, el gasto final puede acercarse al de una universidad estadounidense, incluso después de descuentos o becas

Un ejemplo es el de una familia de Houston que calculó que la carrera de enfermería en la Universidad de Glasgow costará cerca de USD 40.000 por año, aun con una beca de USD 13.000, frente a los USD 29.000 que pagaban en Texas A&M University-Corpus Christi

Los préstamos federales directos de Estados Unidos pueden utilizarse en alrededor de la mitad de las universidades internacionales incluidas en el ranking. En cambio, las becas Pell no aplican fuera del país

Admisión más directa, pero menos flexible

Otro cambio importante está en el proceso de ingreso. En Europa, la admisión suele apoyarse más en el rendimiento académico que en actividades extracurriculares o ensayos personales. Además, el estudiante suele postularse a un programa concreto y no a una universidad en general

Eso obliga a definir antes la carrera elegida. Cambiar de orientación una vez inscripto puede implicar volver a postular o empezar desde cero

Una estudiante de IE University, en España, resumió esa rigidez al señalar que, si no hay claridad sobre la carrera, la institución no deja demasiado margen para improvisar

Prestigio, regulación y salida laboral

Entrar en Oxford o Cambridge tampoco es sencillo. En Cambridge fue aceptado apenas el 5% de los estadounidenses que aplicaron en 2025. En Oxford, 202 de 2.891 postulantes norteamericanos ingresaron entre 2023 y 2025

Los títulos obtenidos en el exterior pueden exigir trámites adicionales para ejercer profesiones reguladas en Estados Unidos, como enfermería, ingeniería o psicología. En esos casos, cada estado puede pedir evaluaciones o certificaciones extra

Para facilitar el regreso al mercado laboral, se recomienda sumar pasantías y construir redes profesionales durante la etapa de estudio. En el Reino Unido, además, los graduados internacionales elegibles pueden permanecer al menos 18 meses tras finalizar la carrera para explorar oportunidades de trabajo