Joan Rubinger construyó una reputación en el mundo del deporte como especialista en alivio del dolor para atletas de alto rendimiento. Su clínica y sus redes mostraban una lista de clientes con nombres de figuras de la NFL, la NBA y las Grandes Ligas. Pero detrás de esa imagen, las autoridades federales sostienen que sostuvo durante años un circuito ilegal de recetas para analgésicos altamente adictivos
Según las presentaciones judiciales, la enfermera practicante habría emitido más de 260.000 pastillas con sustancias controladas para pacientes de más de 20 estados. A partir de esas acusaciones, la DEA le revocó el mes pasado la autorización para recetar opioides
Antes de eso, Rubinger ya había aceptado pagar 1,4 millones de dólares para cerrar una demanda civil vinculada con la misma operatoria y se comprometió a no volver a prescribir sustancias controladas
Una práctica fuera de lo común
Las autoridades describen su actividad como poco ortodoxa: consultas en habitaciones de hotel, ausencia de historias clínicas y, en algunos casos, falta de supervisión médica. También aseguran que Rubinger tomaba recaudos para esquivar controles, entre ellos indicaciones a pacientes sobre cómo evitar que las farmacias detectaran sus recetas y un documento con reglas estrictas para nuevos clientes
En los registros citados por la DEA aparecen prescripciones a deportistas retirados y a otras personas fuera del ambiente deportivo, entre ellas un supuesto integrante de una banda de Ohio, un traficante de Nueva Jersey y una modelo de Nueva York. La agencia también sostiene que recibió cientos de miles de dólares a través de una aplicación de transferencias y que cobraba por adelantado, como si se tratara de un servicio de mostrador
El caso de Thomas Davis
Uno de los nombres más sensibles es el del ex apoyador de los Carolina Panthers Thomas Davis. De acuerdo con los documentos, su esposa alertó a las autoridades después de descubrir que Rubinger había emitido 23 recetas de oxicodona a nombre de ella, aunque los medicamentos estaban destinados a su marido. En total, la DEA afirma que Davis recibió más de 13.000 pastillas entre 2019 y 2024
Otra investigación interna señaló a un ex base suplente de la NBA que, junto con su esposa, habría pagado más de 50.000 dólares por recetas irregulares. Rubinger, por su parte, no admitió culpa en el acuerdo civil y su vocero defendió que se trató de un caso administrativo, no penal
La historia personal detrás del ascenso
Antes de convertirse en una figura conocida entre deportistas, Rubinger fue atleta. Compitió en gimnasia, remó y practicó salto con garrocha en Syracuse. Más tarde trabajó en programas de entrenamiento vinculados con equipos de elite y lanzó su propia empresa de medicina deportiva alrededor de 2010
Su cambió en 2015, cuando sufrió una caída en bicicleta de montaña que le provocó fracturas, lesiones pulmonares y daños medulares que la dejaron en silla de ruedas. Tras ese episodio volvió a trabajar en pocos meses y su historia de superación se volvió parte central de su marca profesional
El papel de la denuncia y la respuesta de la liga
La investigación federal comenzó en 2022, impulsada por la esposa de Davis. Ella dijo haber sido alertada en un hospital de que figuraba con un nivel inusual de recetas para analgésicos. Después informó su sospecha a la asociación de jugadores de la NFL y al organismo regulador de enfermería en California
La liga norteamericana de fútbol americano lleva años lidiando con el abuso de analgésicos entre sus jugadores. Desde 2019 exige reportar cualquier receta externa. En este caso, las autoridades sostienen que Rubinger se aprovechó de la confianza de sus pacientes y del prestigio construido alrededor de los deportistas para sostener un sistema de prescripción indebida