Lillian Droniak, de 96 años, se volvió viral después de contar que su residencia para personas mayores la había amenazado con desalojarla por organizar fiestas. El establecimiento confirmó la advertencia, aunque finalmente acordó permitirle continuar con las celebraciones sin bebidas alcohólicas
Con 15 millones de seguidores, Droniak convirtió su presencia en redes sociales en una fuente de ingresos. El dinero alcanza para cubrir los US$12.000 mensuales de su residencia y también contribuye a un fondo universitario para sus bisnietos
Una rutina frente a la cámara
Su nieto comenzó a ayudarla a publicar videos en 2020, inicialmente para combatir el aburrimiento. Más tarde, él asumió la edición de contenidos patrocinados, incluidos acuerdos con marcas de alimentos y productos de belleza
Droniak sostiene que su atractivo está en mostrar que la vida no se detiene con la edad. Aunque sus seguidores la reconocen en público, asegura que su popularidad no tiene el mismo efecto dentro de la residencia, donde muchas personas no utilizan TikTok
Moda, métricas y acuerdos selectivos
Viv Truran, de 82 años, empezó a publicar en Instagram después de enviudar. Una vecina le propuso grabar sus atuendos y, con el tiempo, convirtió su habitación en un pequeño estudio
Truran realiza dos videos diarios y muestra su ropa, 22 pares de anteojos y dos cajones llenos de bufandas. También lleva un cuaderno para anotar sus seguidores y visualizaciones; ya está utilizando el quinto
Muchas de las personas que se acercan a ella son mujeres de entre 20 y 30 años que expresan temor a envejecer. Truran acepta alrededor de dos publicaciones patrocinadas por mes, con preferencia por marcas locales y organizaciones benéficas. Una campaña reciente para Age UK le reportó varios miles de dólares
La cocina como vínculo entre generaciones
Grace Geramita, conocida como Nonna Gracie, tiene 85 años y reúne a millones de seguidores alrededor de recetas que prepara desde hace décadas. Llegó de Italia a Estados Unidos a los 18 años y trabajó en varios empleos para mantener a sus dos hijas
Su nieto Matthew le propuso grabar sus preparaciones hace seis años. Aunque al principio no conocía las redes sociales y tenía dificultades con el inglés, sus videos alcanzaron una gran audiencia. Geramita afirma que busca transmitir la tradición de reunir a la familia alrededor de la mesa
Según Naomi Baker, especialista en marketing de influencers, los creadores de mayor edad interesan a las marcas porque suelen contar con comunidades consolidadas y fieles, además de un poder adquisitivo elevado
Una “abuela virtual” para millones
Barbara Costello, una exmaestra de 77 años, publica contenidos sobre cocina, limpieza y tareas domésticas en sus cuentas de Brunch with Babs. Algunos seguidores le dicen que les recuerda a sus madres o abuelas, mientras que otros la describen como la figura materna que no tuvieron
Costello evalúa cuidadosamente los productos que llevan su nombre. Para ella, una de las mayores satisfacciones de su nueva etapa es reencontrarse con antiguos alumnos en firmas de libros, ahora acompañados por sus propios hijos
Las historias de estas creadoras combinan rutinas personales, memoria, entretenimiento y acuerdos comerciales. También muestran cómo una audiencia digital puede convertir experiencias asociadas con la edad en una forma inesperada de conexión y trabajo