Hace seis años, Nicolás Paladini se mudó a Miami junto con Rocío Guirao Díaz y sus tres hijos en busca de una mejor calidad de vida. El cambio también marcó el inicio de una nueva etapa profesional: después de desarrollarse en la construcción y en proyectos de real estate en Argentina y Estados Unidos, encontró en la astronomía una pasión que terminó transformándose en su principal actividad
Hoy conduce Death Valley Observatories, un emprendimiento instalado en el desierto de Mojave que permite a usuarios de distintos países operar telescopios de manera remota y obtener imágenes del universo desde cielos de condiciones excepcionales
Del hobby al emprendimiento
Paladini cuenta que todo empezó como una curiosidad personal. Compró su primer telescopio para aprender y, con el tiempo, el interés fue creciendo. Detectó entonces un problema frecuente entre aficionados: la dependencia del clima, la nubosidad y la contaminación lumínica
De esa necesidad surgió la idea de crear un espacio donde personas de cualquier lugar pudieran instalar su propio telescopio y controlarlo desde sus casas, pero bajo uno de los mejores cielos disponibles para la astrofotografía
La propuesta fue desarrollada junto con dos amigos, y exigió buscar un lugar adecuado, estudiar el clima, diseñar los observatorios y montar toda la infraestructura necesaria para que cada equipo pudiera operar a distancia
Un observatorio remoto en el desierto
El complejo está en Amargosa Valley, cerca de Death Valley, Nevada. Allí, según explicó, se registran más de trescientas noches despejadas al año, niveles de humedad muy bajos y cielos clasificados como Bortle 1-2, entre los mejores para observar y fotografiar el universo
El sistema no funciona como una atracción turística. Los clientes envían sus telescopios, el equipo los instala y configura, y luego les habilita el acceso remoto para que puedan operar todo desde cualquier país
El primer observatorio se completó rápidamente y empujó la construcción de un segundo espacio. Aunque se trata de un proyecto de nicho, Paladini aseguró que la demanda apareció con fuerza dentro de una comunidad global de astrofotógrafos
Un proyecto que también llegó a su casa
Paladini sigue vinculado a otros negocios, pero asegura que este emprendimiento es hoy su foco principal. Destaca que combina tecnología, ingeniería, servicio y pasión por la astronomía
También contó que la iniciativa terminó involucrando a toda su familia: Rocío participa en la comunicación y el crecimiento de la empresa, y sus hijos se entusiasmaron con el proyecto. Para ellos, dice, compartir noches mirando el cielo y ver la Vía Láctea a simple vista en Nevada se convirtió en una de las mejores experiencias que les dejó este camino