La familia del capitán de la Guardia Nacional Bolivariana Jhonny Fernando Barrios Contreras denunció que permanece preso desde el 26 de enero de 2024 sin que se haya fijado fecha para el inicio de su juicio, dentro de la causa conocida como Espionaje Fortunato o Espías de la CIA

Teolinda Contreras, madre del militar, afirmó que su hijo fue trasladado el jueves 3 de septiembre de 2026 a la cárcel Yare II, luego de haber estado recluido inicialmente en el Centro Penitenciario Rodeo I

Según su relato, Barrios fue detenido por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Nacional (DGCIM) mientras cumplía guardia en el comando La Mata, sede del Comando de Zona N° 22 de la Guardia Nacional Bolivariana, en Mérida

La madre sostiene que el procedimiento se hizo sin orden de aprehensión, que el capitán fue llevado de inmediato a Caracas y que durante el traslado no le permitieron beber agua ni comer. También afirma que recibió golpes de un funcionario identificado como Luis Toro

Contreras asegura que su hijo permaneció durante semanas en la sede principal de la DGCIM en Boleíta sin que la familia supiera con certeza dónde estaba, y que luego se enteró de que había sido remitido al Rodeo I

La mujer dice que la audiencia de presentación se realizó el 28 de enero de 2024 y que el 24 de abril de ese año el caso pasó a juicio, pero desde entonces no ha habido avance procesal

En escritos dirigidos a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio Público, la madre denunció presuntas violaciones al debido proceso, a la libertad y a la integridad personal de su hijo. Asegura además que fue detenido sin haber cometido un hecho punible ni tener elementos de interés criminalístico incautados

Teolinda Contreras relata que su hijo ingresó a la DGCIM después de graduarse, fue enviado a Machiques, en Zulia, y luego trasladado a distintas instalaciones de la Guardia Nacional Bolivariana hasta quedar asignado al comando de La Mata, donde realizaba tareas administrativas

Una detención que no habría sido la primera

La madre afirma que este episodio no fue el primero. Según dice, antes de 2019 Barrios había sido retenido durante unos días y liberado por falta de pruebas. Más tarde, agrega, estuvo ocho meses preso, fue acusado de terrorismo y traición a la patria, y finalmente recibió un sobreseimiento

Contreras sostiene que muchas personas le recomendaron salir del país, pero que su hijo decidió quedarse. Durante ese tiempo, dice, evitó hacer pública la denuncia por temor a represalias y por el riesgo de que le impidieran visitar a su hijo

Ahora, señala, la dificultad es también física: padece artrosis avanzada en las piernas, lo que complica sus traslados. Afirma que, en Yare II, la situación de los reclusos exige que las familias lleven comida y agua, además de cubrir otros gastos

La madre asegura que es la única persona autorizada para verlo. Añade que el padre del capitán, Fernando Barrios Quintero, está postrado, es paciente renal, perdió la visión hace más de siete años y usa silla de ruedas. El militar también tiene un hijo adolescente que está al cuidado de su abuela

La causa Espionaje Fortunato

La causa se remonta al 22 de enero de 2024, cuando el entonces fiscal general anunció la detención de 32 personas por su presunta participación en cinco conspiraciones, y la tramitación de órdenes contra otras 11

Ese mismo contexto incluyó señalamientos sobre supuestos planes organizados desde Colombia con participación de estructuras de inteligencia estadounidenses y funcionarios del Ejército colombiano

El caso fue atribuido al sargento primero José Fortunato Guerrero Rojas, junto con los tenientes coroneles Edgar Josué Carrillo Camacho y Jholmar Josué Cárdenas Camacho, además de los civiles Daniel David Rivas Boyer y Jesús Alberto García. A todos se les imputaron delitos como terrorismo, traición a la patria, conspiración con gobiernos extranjeros y asociación para delinquir

Según la familia y otras versiones citadas en el expediente del caso, uno de los detenidos habría sido utilizado para señalar a varios militares, entre ellos Barrios. En la actualidad, quedan cuatro personas privadas de libertad en esta causa