La esposa de un soldado en servicio activo en Estados Unidos fue deportada este lunes a Honduras, según su familia y el Departamento de Seguridad Nacional. Se trata de Cristy Maryori Villafranca-Trejo, cuyo caso vuelve a poner en foco el alcance de la política migratoria de la administración de Donald Trump sobre familias de militares

Villafranca-Trejo sería al menos la séptima esposa o madre de un integrante en servicio activo deportada bajo ese endurecimiento migratorio. Su caso se suma a más de 50 situaciones en las que familiares inmediatos de tropas fueron colocados bajo custodia migratoria federal tras el retiro de protecciones especiales para familias militares

Una detención que complicó la vida familiar

Su esposo, el sargento del Ejército Hedar Leonel Turcios Juarez, dijo que desde la detención de ella el 11 de julio, afuera de un Walmart cerca de Fort Bliss, en Texas, ha tenido que hacerse cargo solo de su hija de 6 años. Contó que ya no entrena por las mañanas porque debe llevar a la niña a la escuela y que incluso pospuso una asignación prevista en otra base

“No sé si voy a poder seguir con esto”, dijo sobre su carrera militar. “Tengo que hacer un plan para asegurarme de que todavía puedo cumplir con mis responsabilidades militares, pero también cuidar de mi familia”

La situación migratoria de Villafranca-Trejo

El Departamento de Seguridad Nacional confirmó la deportación y sostuvo que ella había recibido el debido proceso. Según la dependencia, Villafranca-Trejo, que no tiene antecedentes penales conocidos, ingresó a Estados Unidos en 2016, cuando tenía 18 años, y recibió una orden final de deportación en 2017 tras no presentarse a una audiencia

Su esposo afirma que ella no recibió la notificación de esa cita y que solo se enteraron de la orden cuando intentaron tramitar su residencia tras casarse en 2022. Turcios Juarez, originario de Honduras, se convirtió en ciudadano estadounidense en 2024, después de alistarse dos años antes

La defensa de Villafranca-Trejo había pedido reabrir el caso, pero la solicitud fue rechazada en mayo. Además, seguía pendiente una apelación ante la Junta de Apelaciones de Inmigración y llevaba cerca de un año esperando respuesta a su pedido de parole-in-place militar, un programa que permite a familiares inmediatos de tropas permanecer en el país para solicitar la residencia

Antes de esta segunda administración de Trump, las autoridades migratorias solían permitir que los familiares inmediatos de militares activos regularizaran su situación, aun con una orden final de deportación. En este caso, el esposo de Villafranca-Trejo insiste en que intentaron seguir todos los pasos legales

“Seguimos las reglas, hicimos todo lo que estaba de nuestra parte para resolver este problema”, dijo

Presión política y un futuro incierto

Una legisladora federal por El Paso abrió una investigación congresional sobre el caso y visitó a Villafranca-Trejo en el centro de detención de Camp East Montana, en Texas, a comienzos de mes

Turcios Juarez dice que todavía no sabe cómo explicarle a su hija lo ocurrido ni cómo organizará el cuidado familiar sin su esposa. Aun así, asegura que quiere seguir en el Ejército. “Me encanta lo que hago, quiero seguir haciéndolo”, dijo. “Simplemente no sé cómo voy a seguir haciéndolo”