La policía húngara detuvo al exgobernador del Banco Central György Matolcsy, en un avance clave de las investigaciones impulsadas por el nuevo gobierno sobre posibles abusos financieros durante la era de Viktor Orbán

El primer ministro Péter Magyar confirmó que Matolcsy estaba bajo custodia, aunque no se difundieron detalles sobre el procedimiento

Una investigación con varios frentes

La Fiscalía Central informó que realizaba acciones coordinadas en distintos lugares por un caso relacionado con el Banco Central y la presunta apropiación ilegal de fondos

El arresto se produjo después de esa declaración. Las autoridades señalaron que ampliarían la información más adelante

Matolcsy dirigió el Banco Central entre 2013 y 2025. Antes había sido ministro de Economía de Orbán, entre 2010 y 2013, y durante años fue considerado uno de sus principales aliados económicos

El exfuncionario ha negado cualquier conducta indebida. Su abogado indicó que la detención está vinculada a sospechas de fraude económico con un daño financiero significativo y al uso de un documento privado falsificado

Fondos, fundaciones e inversiones inmobiliarias

Durante la gestión de Matolcsy, el Banco Central creó fundaciones a las que asignó cientos de miles de millones de forintos en fondos públicos, equivalentes a cientos de millones de dólares

El mes pasado se presentó una denuncia por presunta malversación, negligencia, fraude y abuso de poder durante su administración

La denuncia siguió a una auditoría de inversiones inmobiliarias realizadas por el banco. El análisis concluyó que algunas propiedades habían sido adquiridas a precios inflados, lo que habría provocado un perjuicio financiero considerable

Por ahora, no está claro si la detención está relacionada con esas compras inmobiliarias o con los fondos destinados a las fundaciones

El nuevo gobierno amplía la recuperación de activos

La administración de Magyar creó en julio la Oficina Nacional de Recuperación y Protección de Activos, con facultades de investigación y procesamiento para perseguir casos de uso indebido de fondos públicos

El primer ministro describió a la oficina como una “superautoridad” capaz de coordinar a la policía, los fiscales y la autoridad tributaria para acelerar investigaciones complejas de corrupción