Cientos de agentes del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (Uscis) fueron reasignados para revisar registros electorales y detectar posibles casos de personas no ciudadanas que figuren como votantes
La tarea quedó en manos de funcionarios de la Dirección de Detección de Fraude y Seguridad Nacional, una unidad que suele analizar solicitudes migratorias para identificar información falsa y eventuales riesgos para la seguridad nacional
Cruce de datos y revisión caso por caso
El Departamento de Seguridad Nacional trabaja con distintos estados para obtener padrones electorales y compararlos con información federal. El objetivo es encontrar posibles coincidencias entre registros de votantes y personas que no cumplen los requisitos para sufragar en elecciones federales
Ese cruce, sin embargo, no prueba por sí solo una infracción. Cada coincidencia debe ser verificada de manera individual antes de avanzar con cualquier conclusión
Impacto en trámites migratorios
Exfuncionarios del Uscis advirtieron que esta nueva prioridad habría frenado casi por completo la revisión de solicitudes migratorias y de posibles inconsistencias en expedientes
Abogados de inmigración expresaron preocupación por el efecto que esa reasignación puede tener sobre personas que esperan decisiones en sus casos
Una ofensiva federal más amplia
La medida se inscribe en una estrategia de la administración Trump para usar información estatal y federal en la búsqueda de posibles casos de voto de no ciudadanos
Desde su regreso a la Casa Blanca, el gobierno impulsó distintas acciones vinculadas con la integridad electoral, incluidas solicitudes de padrones y la elaboración de bases de datos sobre ciudadanía
Además, el gobierno federal presentó demandas contra al menos 30 estados y el Distrito de Columbia para obtener información detallada de sus registros electorales
Las dudas sobre la magnitud del problema
La ofensiva oficial se apoya en la preocupación por el voto de personas que no cumplen los requisitos legales, aunque la evidencia disponible no muestra que ese fenómeno tenga una escala capaz de alterar elecciones federales
Los casos documentados son poco frecuentes y, en algunos ejemplos citados por funcionarios, las cifras iniciales resultaron muy superiores a las confirmadas después. En Nevada, por ejemplo, se habló de unos 16.000 posibles no ciudadanos registrados, pero luego se verificaron 185 casos y más de 14.000 registros siguieron bajo revisión