Durante los días calurosos, las legumbres frías pueden ser una alternativa para refrescarse sin descuidar el aporte nutricional de las comidas. También el arroz y la pasta pueden incluirse en preparaciones livianas, siempre que se controle el acompañamiento

El nutricionista Diego Sívori destacó que el arroz blanco suele digerirse con facilidad y señaló que el principal problema no está necesariamente en estos alimentos, sino en ingredientes como el queso, las salsas y los embutidos

La temperatura de la comida no define sus calorías

Una preparación fría no es necesariamente baja en calorías, del mismo modo que una comida caliente no tiene por qué ser abundante desde el punto de vista energético. El helado es un ejemplo: puede producir una sensación momentánea de frescura, pero aporta calorías y no funciona como un alimento hidratante

Los tres mitos alimentarios del verano

Según Sívori, el helado, la cerveza y las papas fritas suelen asociarse con una sensación de alivio frente al calor, aunque no cumplen esa función. Por el contrario, su consumo puede favorecer una mayor ingesta energética

En el caso de las papas fritas, la combinación de carbohidratos, grasas y textura crocante puede estimular el deseo de seguir comiendo. Por eso, resulta sencillo consumir un paquete completo en poco tiempo

Las bebidas que pueden provocar más resaca

Las bebidas alcohólicas con coloración, entre ellas varios aperitivos, tienden a generar más resaca. El especialista también explicó que el exceso de alcohol incrementa el ingreso de calorías y que el excedente puede almacenarse como grasa, especialmente en la zona abdominal

Un vaso de cerveza y una copa de vino tienen un aporte calórico similar. La diferencia más evidente es que la cerveza puede producir una mayor sensación de hinchazón

Sandía, melón y uvas para los días calurosos

El melón y la sandía aportan una cantidad importante de agua. Además, la sandía contiene un nivel de azúcar moderado, ofrece fibra y puede contribuir a generar saciedad

Otra opción sencilla consiste en congelar uvas durante algunas horas. El resultado es un snack fresco y saludable para consumir durante el verano