La cancelación del parole humanitario modificó las alternativas disponibles para algunos migrantes que ingresaron legalmente a Estados Unidos y luego fueron detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)
En determinados casos, las autoridades pueden considerar que esas personas encajan en la categoría de “extranjero entrante”, una clasificación que podría permitir el inicio de un proceso de deportación expedita
Qué ocurre con los beneficiarios detenidos
Dervin Guerra, ciudadano venezolano, ingresó a Estados Unidos mediante el parole humanitario y recibió una I-94, documento que acreditaba el período autorizado de permanencia. Después desarrolló actividades comerciales y solicitó asilo
Sin embargo, una detención tras una parada de tránsito derivó en su traslado a custodia migratoria. Según relató, inicialmente debía permanecer entre seis meses y un año mientras defendía su caso
Más tarde, su abogado le informó que los jueces ya no aceptarían una solicitud de fianza y le recomendó firmar una salida voluntaria. Guerra aceptó abandonar Estados Unidos y viajó a Brasil, donde los ciudadanos venezolanos pueden acceder a una residencia temporal que, bajo ciertos requisitos, puede convertirse en permanente
Consultado sobre un posible regreso a Estados Unidos, respondió que sí lo consideraba
La interpretación vinculada con el parole cancelado
El programa de parole humanitario permitió la llegada de unas 530.000 personas de Venezuela, Cuba, Haití y Nicaragua durante la administración de Joe Biden. Durante el segundo mandato de Donald Trump, esa protección fue cancelada
A partir de ese cambio, algunos beneficiarios detenidos comenzaron a enfrentar una interpretación según la cual el ingreso autorizado que tuvieron ya no les garantiza el mismo tratamiento dentro de un procedimiento migratorio
En particular, esa interpretación sostiene que los jueces de inmigración podrían no tener jurisdicción para concederles una fianza. Por ese motivo, personas que ingresaron con documentación oficial pueden permanecer detenidas mientras se define su situación
Cuándo puede aplicarse la deportación expedita
La deportación expedita, conocida en inglés como expedited removal, es un mecanismo creado por el Congreso estadounidense en 1996. Permite que determinados funcionarios ordenen la expulsión de ciertos extranjeros sin una audiencia previa ante un juez de inmigración
A diferencia de un proceso ordinario, esta vía no contempla una apelación ante un juez. Puede aplicarse a personas detenidas en la frontera, en puertos de entrada o dentro del territorio estadounidense cuando no logran demostrar una admisión formal o un período específico de residencia continua
También puede alcanzar a beneficiarios cuyo parole fue cancelado y que luego son detenidos bajo la clasificación de “extranjero entrante”. Una orden formal de deportación expedita genera, además, una restricción de al menos cinco años para regresar a Estados Unidos
Ante esa posibilidad, algunos migrantes consideran la salida voluntaria como una alternativa para abandonar el país sin recibir una orden formal de expulsión
Cómo funciona la salida voluntaria mediante CBP Home
La salida voluntaria es un programa del Departamento de Seguridad Nacional que permite gestionar la autodeportación mediante la aplicación CBP Home
El proceso comienza con un registro en el que la persona informa su intención de salir de Estados Unidos y completa un formulario con sus datos personales, una fotografía y, cuando corresponde, la información de sus familiares o compañeros de viaje
Quienes cumplen con el procedimiento reciben un vuelo sin costo, la condonación de multas pendientes por permanencia irregular y un bono de salida de US$3000, que se entrega al aterrizar en el país de destino
Después de enviar la solicitud y superar una verificación inicial, el ICE retira temporalmente al migrante de sus listas prioritarias de detención y deportación hasta que se concrete la salida programada