Estacionar un auto automático requiere algo más que detenerse, seleccionar la posición “P” y apagar el motor. El orden de cada paso ayuda a proteger la transmisión y evitar que soporte una carga innecesaria

La posición “Parking” activa una traba que impide el movimiento de los engranes. Sin embargo, no reemplaza al freno de mano. Si el peso del vehículo queda apoyado únicamente sobre la transmisión, puede producirse un desgaste progresivo

También existe un riesgo mayor si se selecciona “P” cuando el auto todavía está ligeramente en movimiento: la traba que bloquea los engranes podría dañarse. Por eso, el vehículo debe estar completamente detenido antes de colocar la palanca en esa posición

La secuencia recomendada para estacionar

Con el auto detenido, se debe mantener presionado el pedal del freno y pasar la palanca de “D” o “R” a “N”. Luego hay que accionar el freno de mano y liberar el pedal de manera gradual, para que el vehículo se apoye sobre los frenos

Después, se vuelve a presionar el freno, se selecciona “P” y se apaga el motor. De esta forma, el peso queda sostenido por el sistema de frenos y no por la transmisión

En una pendiente, además, conviene orientar las ruedas hacia la vereda según el sentido de la inclinación. Es importante evitar golpes contra el cordón, ya que también podrían trasladar esfuerzos innecesarios a la transmisión

Tres hábitos para prolongar la vida de la caja

  • Cambiar de marcha con el vehículo detenido: las posiciones “P”, “N” y “D” deben seleccionarse únicamente cuando el auto esté completamente quieto.
  • No acelerar al pasar de “N” a “D”: hacerlo puede aumentar el desgaste de la turbina de la transmisión.
  • Reducir la marcha en descensos prolongados: en una bajada continua, no conviene mantener siempre “D”. La función de reducción ayuda a evitar el sobrecalentamiento del sistema.

Cuando sea necesario frenar durante un descenso, lo recomendable es hacerlo con suavidad para evitar aumentos repentinos de la presión hidráulica interna