PLYMOUTH, Massachusetts. — El jurado del juicio contra Lindsay Clancy comenzó a deliberar esta semana, pero al cierre del viernes todavía no había alcanzado un veredicto. Durante cinco semanas, escuchó a médicos, rescatistas, familiares y al exmarido de la acusada, en un caso que pone en el centro la responsabilidad penal por la muerte de sus tres hijos en 2023
Ambas partes coinciden en que Clancy fue la autora de los hechos. La disputa es otra: la defensa sostiene que la exenfermera atravesaba una psicosis posparto agravada por una atención psiquiátrica deficiente; la fiscalía, en cambio, insiste en que planificó los asesinatos
La llamada que marcó el caso
Patrick Clancy, exesposo de la acusada, fue el primero en declarar. Contó que regresó a la casa tras salir a buscar comida y un medicamento para una de las niñas y encontró un escenario silencioso y sangriento. Luego, el jurado escuchó la llamada al 911 que hizo después de hallar a su esposa afuera, en la nieve, y de subir al sótano, donde encontró a los niños
En esa comunicación, el hombre llora y grita mientras intenta explicar lo ocurrido. “She killed the kids!”, se lo oye decir en un momento de la grabación
Señales de deterioro
Familiares, amigas y colegas describieron un cuadro de empeoramiento de la salud mental de Clancy después del nacimiento de Callan, la menor de sus tres hijos. Su madre, su suegra y otros allegados dijeron que estaba ansiosa, paranoica, con insomnio, sin apetito y con ideas suicidas
Su madre, Paula Musgrove, leyó en la sala un mensaje de texto en el que Clancy pedía compañía porque se sentía muy mal, no podía dormir y le resultaba aterrador quedarse sola
La pelea por el tratamiento
La defensa atacó la calidad de la atención médica que recibió. Kevin Reddington, abogado de Clancy, sostuvo que fue mal diagnosticada y medicada en exceso. Durante el contraexamen a la psiquiatra Jennifer Tufts, cuestionó sus decisiones clínicas y la brevedad de las consultas por videollamada
Tufts respondió que intentó darle opciones y motivos para conservar la esperanza. El choque entre ambas versiones apuntó al corazón del debate: si el sistema de salud mental falló o si los síntomas no alcanzan para explicar lo que ocurrió
Voces, intención y responsabilidad
Un psicólogo clínico y forense que vio a Clancy después de los hechos dijo haberla escuchado mencionar una voz masculina que le ordenaba matar a sus hijos y luego suicidarse. La defensa usó ese testimonio para reforzar la idea de una enfermedad mental grave
La fiscalía respondió con otro perito que no creyó que hubiera alucinaciones auditivas y con un psiquiatra del FBI que afirmó que Clancy tenía capacidad para distinguir entre el bien y el mal
En los alegatos finales, la defensa mostró imágenes familiares y culpó al tratamiento médico. La acusación pidió al jurado no perder de vista la secuencia de los hechos y aseguró que Clancy mató a sus hijos para poder terminar con su propia vida
Si es condenada, la pena podría llegar hasta la prisión perpetua. Si resulta absuelta, podría quedar en libertad o internada en una institución de salud mental