El mercado laboral estadounidense habría recuperado algo de terreno en agosto tras un julio flojo, pero sin señales de una mejora contundente para quienes buscan trabajo ni para los salarios
Según las previsiones, los empleadores sumaron unos 65.000 puestos netos el mes pasado, después de recortar 23.000 en julio. La tasa de desempleo, en tanto, habría subido levemente hasta 4,2%, desde 4,1%
Contratación débil, despidos escasos
La principal rareza sigue siendo la misma: las empresas contratan poco, pero tampoco despiden. La contratación bruta cayó 5% y se ubicó por debajo de los 5,1 millones de puestos nuevos, mientras que las solicitudes de seguro por desempleo continúan en un rango históricamente bajo, entre 200.000 y 230.000 por semana
En lo que va del año, la creación promedio de empleo ronda los 61.000 puestos mensuales, por encima del promedio de 9.700 de 2024, pero todavía muy por debajo de los 166.000 de 2023 y 2024, y lejísimos del boom de 2021 y 2022
Menos mano de obra disponible
La desaceleración no se explica solo por una menor demanda de trabajadores. La combinación de retiro de los baby boomers y el endurecimiento migratorio redujo la cantidad de personas disponibles para trabajar. Más de 1,3 millones salieron de la fuerza laboral en el último año
Eso bajó incluso el nivel de contratación necesario para que no suba el desempleo. A la vez, la decisión de retirar la autorización de trabajo a 330.000 inmigrantes haitianos y sirios agrava la escasez en actividades que dependen de ellos, como el cuidado de personas
Las empresas priorizan eficiencia
Con menos candidatos disponibles, las compañías están volcando más recursos a tecnología e inteligencia artificial para hacer más con su plantilla actual. Al mismo tiempo, prefieren retener a sus empleados antes que arriesgarse a quedar cortas de personal si la demanda repunta
El resultado es un mercado de “no contratar, no despedir”, que protege a quienes ya tienen empleo, pero complica a los jóvenes que buscan su primer trabajo y a quienes intentan reingresar
Los aumentos salariales también seguirían siendo modestos. Para agosto, se espera que los ingresos por hora hayan subido apenas 3% interanual, el menor avance en más de cuatro años