Todos miran la línea que marca el avance del agua en Itatí. Más de 300 personas debieron abandonar sus casas en la localidad correntina, la más afectada por la crecida del Paraná. El pronóstico de lluvias para la noche mantiene la preocupación

Itatí tiene más de 12.000 habitantes y una historia profundamente vinculada con la Virgen de Itatí. Según la tradición, la imagen reapareció a fines del siglo XVI sobre una piedra blanca, en la costa del Paraná. En medio de la emergencia, muchos vecinos depositan en ella sus plegarias

A dos cuadras de la basílica, el agua ya cubrió viviendas del barrio Ibiray. El muelle del pequeño puerto, utilizado para transportar mercaderías desde Itá Corá, en la costa paraguaya, quedó bajo el agua. Solo una baranda blanca permanece visible como referencia

Empleados municipales trasladan a los últimos evacuados en un tractor de doble cabina. La familia Ramírez lleva tres colchones, una mesa, cuatro sillas y una heladera cubierta con frazadas

El agua entra por el río y por el arroyo

El Paraná alcanzó los 8,25 metros este martes. A la crecida se sumó el desborde del arroyo Jaguarón, que inundó un estero bajo y permitió que el agua avanzara por detrás de las viviendas

El barrio Ibiray se levantó sobre una zona baja y húmeda, en terrenos fiscales. Sus habitantes comenzaron a desplazarse en bote por las calles desde el fin de semana. Aunque muchas familias protegieron sus pertenencias más valiosas, la inundación también provocó pérdidas entre quienes tomaron precauciones

El centro de evacuados Promecero dispone de unas 30 habitaciones pequeñas. Cada una alberga a una familia y, en algunos casos, conviven allí ocho o nueve personas. Es uno de los dos espacios habilitados para recibir a quienes debieron dejar sus casas

Eduarda Colman, de 25 años, permanece allí desde hace tres días junto con sus cuatro hijos. No sabe dónde está su hermana Alicia, madre de tres niños, desde que ambas fueron separadas durante la evacuación

Se prevé que el río siga creciendo entre mañana y pasado mañana. Si supera los 8,40 metros, el agua podría llegar hasta el cementerio municipal. La carnicería A la vera del río Paraná continúa abierta, aunque su dueño calcula que el agua ingresará al comercio y que deberá trasladar la carne a otro sitio

Comida comunitaria y un pueblo sin turistas

En una zona todavía seca, los vecinos preparan arroz con pollo para unas 100 personas. Reúnen los alimentos con aportes pequeños: una cebolla, algo de pollo o cualquier otro insumo disponible. La mayoría de las familias evacuadas no puede cocinar

La inundación también golpeó la economía local. Itatí depende en buena medida del turismo religioso asociado a la basílica. En un restaurante, la cantidad de comensales de los domingos cayó de 50 a cinco desde que comenzó la crecida

En la ciudad de Corrientes, ubicada 70 kilómetros río abajo, el Paraná llegó a 7,07 metros frente al puerto, siete centímetros por encima de la cota de evacuación. Allí 344 personas dejaron sus hogares y se alojaron con familiares o amigos

El último relevamiento provincial registró 754 personas fuera de sus viviendas en siete localidades. También hay desplazados en la isla Apipé, Paso de los Libres, Ituzaingó, Paso de la Patria y Yahapé. Bella Vista y Goya permanecen en alerta

La crecida provocó además la muerte de dos peones rurales, de apellidos Salazar y Ledesma, en la isla Ibirapitá, cerca de Bella Vista, cuando intentaban trasladar ganado. En la costa chaqueña, Barranqueras superó el nivel de evacuación y Resistencia construye terraplenes para proteger los barrios costeros

La onda de crecida avanza aguas abajo

La situación de Itatí también está vinculada con lo que ocurre aguas arriba, en Yacyretá. El 12 de octubre, la represa abrió las 18 compuertas de su vertedero principal ante un caudal superior a 28.000 metros cúbicos por segundo. El pico de ingreso llegó a 35.000 m³/s, más del doble del promedio histórico de octubre, de 14.400 m³/s

La represa ya superó ese máximo y proyecta una tendencia gradual descendente. Sin embargo, el río permanecerá por encima del nivel de inundación y en estado de aguas altas durante al menos cuatro días más

En Ituzaingó, el nivel bajó de cinco a 4,80 metros, aunque todavía supera la cota de evacuación, fijada en cuatro metros. En Ayolas, del lado paraguayo, más de 230 personas fueron reubicadas en albergues

Los técnicos del complejo advierten que el fenómeno podría prolongarse. La influencia de El Niño abre entre cinco y seis meses de incertidumbre, con posibles crecidas hasta marzo de 2027

El Instituto Nacional del Agua prevé que el Paraná continuará alto en Corrientes durante al menos cinco días. También anticipa lluvias abundantes sobre el Alto Paraná y el Iguazú desde el jueves, con una posible nueva onda de crecida entre cinco y 15 días después

En Goya, donde el río alcanzó los 5,38 metros, podrían comenzar las evacuaciones desde el viernes. En Reconquista y La Paz, el nivel de alerta podría alcanzarse entre el jueves y el sábado, y el de evacuación desde el lunes 26