París estrenó su primera competencia de saltos de altura en el Sena, con atletas lanzándose desde una plataforma de 20 metros instalada frente a la Torre Eiffel, en un nuevo examen para la ambición de la ciudad de devolverle el río al deporte

La prueba, montada sobre el puente Bir-Hakeim, también expuso la fragilidad de ese objetivo: el entrenamiento fue suspendido el jueves cuando se detectaron rastros de hidrocarburos aguas arriba. El viernes, la Federación Francesa de Natación informó que el sector afectado había sido tratado y que los deportistas podían volver al agua

Un río recuperado, pero todavía vulnerable

La competencia de high diving termina este sábado con las dos rondas finales y la entrega de medallas. El resto del Europeo de Deportes Acuáticos se extenderá hasta el 16 de agosto

Desde el gobierno local remarcan que parte de la transformación del Sena depende de obras ya realizadas antes de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2024: inversión para evitar que las aguas cloacales lleguen directamente al río y mejoras en la gestión de aguas pluviales

Para las autoridades, el desafío es combinar esa recuperación ambiental con el uso deportivo del curso de agua, sin borrar sus funciones históricas ligadas al comercio, el transporte y el turismo

El público encontró el espectáculo sobre el río

Hundreds de personas se acercaron a las orillas para ver a los saltadores. Algunos llegaron durante la pausa del almuerzo; otros se toparon con la competencia por casualidad mientras caminaban por la zona de la Torre Eiffel

La escena refuerza el cambio de imagen que París viene impulsando: convertir el Sena en un espacio donde también se pueda nadar, jugar y competir. La capital francesa ya había rehabilitado el baño público en 2025, después de movilizar 1.400 millones de euros para volver a hacer apto el río

El giro es notable si se recuerda que nadar en el Sena fue prohibido oficialmente en 1923 por la contaminación y el tráfico fluvial. Desde los Juegos de 2024, las imágenes de atletas y residentes en el agua empezaron a dejar de parecer excepcionales

Según datos del gobierno de la ciudad, unas 70.000 personas usaron en julio las zonas habilitadas para bañarse en el Sena, frente a casi 100.000 en todo el verano pasado, una señal de interés creciente por recuperar el río como espacio de recreación