WASHINGTON. En la madrugada del sábado, los senadores estadounidenses abandonaron el recinto y pusieron fin, al menos por ahora, a un choque prolongado con Donald Trump, que les había exigido seguir en sesión para aprobar antes del receso de verano un estricto proyecto de ley electoral con prueba de ciudadanía
El Senado cerró una jornada que se extendió por casi 24 horas y en la que logró avanzar en varias prioridades presidenciales. Sin embargo, la iniciativa SAVE America Act no consiguió avanzar
Un plan alternativo para septiembre
En lugar de insistir con la votación inmediata, varios senadores republicanos hablaron con Trump sobre una salida distinta: intentar incluir partes del proyecto electoral dentro de un paquete presupuestario más amplio del Partido Republicano cuando regresen a trabajar en septiembre
Ese plan buscaría financiar la guerra con Irán y reforzar al Pentágono
“Obviamente, con la dirección del presidente, esto es lo que quiere hacer”, dijo Ron Johnson, de Wisconsin, uno de los impulsores de la estrategia, tras conversar con Trump junto a Mike Lee y Rick Scott
La presión de Trump sobre la Cámara alta
La retirada repentina mostró hasta qué punto Trump puede intervenir en el Congreso para imponer o desordenar la agenda legislativa. Durante semanas había presionado al líder de la mayoría en el Senado, John Thune, para que impulsara la SAVE America Act, una iniciativa que no reúne apoyo suficiente ni entre los republicanos ni entre los demócratas
El mandatario incluso pidió que se abandonaran las reglas del filibusterismo para sortear el umbral de 60 votos que suele ser necesario en la Cámara alta, una idea que Thune y la mayoría de los senadores no respaldan
Thune trató de equilibrar las exigencias del presidente con la realidad de una mayoría republicana ajustada. Además, el partido perdió temporalmente un voto por la ausencia prolongada de Mitch McConnell, quien se recupera en casa tras salir de un centro de rehabilitación
Una noche larga, con otras victorias para la Casa Blanca
Mientras el proyecto electoral quedaba trabado, el Senado sí aprobó otras prioridades de Trump. Confirmó a Todd Blanche como fiscal general, aprobó un amplio paquete de sanciones a Rusia para respaldar a Ucrania y dio el visto bueno a una medida bipartidista para financiar al gobierno hasta diciembre, como paso inicial para evitar un cierre administrativo
Los republicanos también intentaron avanzar con una versión más acotada de la reforma electoral, que exigía mostrar identificación para votar en elecciones federales. La propuesta no prosperó, en gran medida por el rechazo demócrata
Hacia el amanecer, cuando llegó el momento de votar la postergación de la sesión, Lee y otros senadores expresaron su objeción con un sonoro “no”. Pero la votación a viva voz favoreció la moción y el Senado se levantó finalmente para iniciar el receso