El Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por Mr. Wonderful y ha confirmado que Ale-Hop no incurrió en competencia desleal al comercializar artículos con frases e ilustraciones de estética similar

La Sala de lo Civil considera que los consumidores podían distinguir el origen empresarial de los productos gracias a la marca de Ale-Hop y a la identidad visual de sus establecimientos

La presentación en tienda descartó la confusión

Entre los elementos valorados por el tribunal figuran la figura de la vaca situada en las entradas y los escaparates característicos de Ale-Hop. Estos rasgos, junto con la identificación comercial de la empresa, permitían reconocer los artículos antes de la compra

Por ello, el Supremo entiende que no existía un riesgo suficiente de asociación entre ambas compañías. La diferenciación comercial impedía que el comprador tuviera dudas sobre el origen de los productos

La demanda se limitó a la competencia desleal

Mr. Wonderful había reclamado el cese de la comercialización de los artículos cuestionados, su destrucción, una indemnización y la publicación de la sentencia

El procedimiento no se basó en diseños industriales registrados. La empresa no invocó derechos exclusivos derivados de esos registros, por lo que el análisis quedó circunscrito a la Ley de Competencia Desleal

El Supremo reconoce que la singularidad de los diseños de Mr. Wonderful contribuyó a su éxito, pero considera que ese factor no basta para impedir cualquier imitación ni demuestra por sí mismo una conducta desleal

Una estética extendida en el mercado

La resolución señala que el uso de dibujos de objetos con rasgos humanos, mensajes breves y determinadas tipografías ya formaba parte de tendencias comerciales anteriores a los diseños de Mr. Wonderful

Además, el tribunal destaca que existían varios competidores que utilizaban recursos visuales similares. También considera acreditado que Ale-Hop había empleado combinaciones de imágenes y textos antes de la creación de Mr. Wonderful, concretamente en 2009 y 2010

En consecuencia, no se trataba de la reproducción de una creación exclusiva de una sola empresa

Sin prueba de un ahorro injustificado

La Sala admite que una imitación puede generar algún beneficio para quien la realiza, pero precisa que eso no basta para declarar competencia desleal

Para demostrar una ventaja indebida, Mr. Wonderful debía acreditar que Ale-Hop había obtenido un ahorro relevante e injustificado en los costes de creación o desarrollo. El tribunal concluye que esa prueba no fue presentada y rechaza definitivamente la reclamación