La Conferencia del Sureste (SEC) atraviesa un cambio gradual en su tradicional dominio del reclutamiento. Mientras el Big Ten encadena tres títulos nacionales, cada vez más talentos de los estados asociados a la SEC eligen universidades de otras regiones

El porcentaje de los mejores jugadores de secundaria que permanecen en la SEC pasó del 72% en 2022 al 53% proyectado para la clase de 2027. En términos absolutos, la cifra bajó de 99 jugadores a una estimación de 78

En ese mismo período, las universidades del Big Ten pasaron de incorporar a nueve de esos jugadores a una proyección de 22 para el próximo año

El dinero no explica todo el cambio

La transformación no representa necesariamente una ofensiva directa del Big Ten sobre las principales zonas de reclutamiento de la SEC. Sí evidencia, en cambio, una salida lenta de talento que incluye a Jeremiah Smith, uno de los favoritos al Trofeo Heisman, además de linieros, corredores y mariscales de campo jóvenes

Kirby Smart, entrenador de Georgia, consideró que la tendencia comenzó antes de la implementación del sistema de pagos por nombre, imagen y semejanza (NIL). A su juicio, las redes sociales, los viajes de los jugadores y la expansión de los torneos de siete contra siete conectaron a los jóvenes con programas de todo el país. El NIL, señaló, aceleró ese proceso

Ryan Day, entrenador de Ohio State, coincidió en que el panorama del reclutamiento se volvió más amplio. El programa incorporó a Smith desde Florida y ahora busca con mayor frecuencia jugadores de Alabama, Luisiana y Misisipi

Más opciones para los mejores reclutas

Los estados de la SEC siguen siendo una de las mayores fuentes de talento del país. Desde 2015, más de la mitad de los 250 jugadores mejor clasificados cada año nació en estados que cuentan con universidades de esa conferencia

En 2024, Smith fue el jugador mejor posicionado entre los 153 reclutas procedentes de esos estados. Sin embargo, integró el grupo de 54 que optó por una universidad fuera de la SEC

El receptor había soñado con jugar en Alabama, siguiendo el camino de figuras como Amari Cooper, Jerry Jeudy y Calvin Ridley. Ohio State se adelantó en su búsqueda y logró cerrar el acuerdo antes de que otros aspirantes mantuvieran sus opciones

No todos los jugadores que abandonan los estados de la SEC terminan en el Big Ten. Una cantidad importante se dirige a Clemson, Florida State y Miami, tres universidades de la Conferencia de la Costa Atlántica con presencia reciente en la pelea por los títulos nacionales. Texas Tech, por su parte, cuenta actualmente con compromisos de ocho jugadores del grupo de los 250 mejores provenientes de estados de la SEC

La expansión de las conferencias cambia las lealtades

En el sur todavía existe una fuerte identificación con las universidades locales. Greg Carswell, entrenador de Grayson High, en Georgia, citó el caso del liniero defensivo Waylon Wooten, quien creció como aficionado de Georgia y siempre quiso jugar para los Bulldogs

Pero la decisión de otros reclutas depende cada vez más de las condiciones económicas. Según Carswell, muchos jugadores aceptan una propuesta cuando el paquete financiero responde a sus necesidades

La expansión geográfica de las conferencias también redujo el peso de la cercanía. Bryant Appling, entrenador de Buford High, en Georgia, sostuvo que antes jugar en una universidad de la SEC era una insignia para muchos jóvenes. Ahora, el Big Ten tiene presencia nacional y busca consolidarse también en el sur, mientras la SEC se expande hacia Texas y el oeste

El portal de transferencias no revierte la tendencia

El portal de transferencias permite que la primera elección de un jugador no sea necesariamente la definitiva. Aun así, su impacto no modificó demasiado la tendencia general

Entre los 25 mejores jugadores universitarios de la temporada, 11 proceden de estados de la SEC. Seis de ellos, incluidos Cam Coleman en Texas y Kewan Lacy en Ole Miss, juegan en universidades de esa conferencia. La tasa de retención es del 54,5%

Los otros cinco participaron en partidos por el título nacional durante los dos últimos años con Indiana, Miami, Notre Dame y Ohio State. El dato refleja la calidad de los jugadores de primer nivel que están eligiendo programas fuera de la SEC

Mike Locksley, entrenador de Maryland, explicó que el dinero del NIL también permitió que las familias consideraran universidades más alejadas de sus hogares. Antes, muchos jugadores buscaban permanecer a unas tres horas de distancia para facilitar los viajes de sus padres a los partidos

Desde la implementación del NIL, Locksley mantiene un promedio cercano a 18 jugadores procedentes de estados de la SEC en su plantel. Sus vínculos construidos durante sus etapas en Florida y Alabama le ayudaron a ampliar el alcance de Maryland dentro del Big Ten