Estados Unidos reabrirá el lunes un paso fronterizo en Arizona para el ingreso de ganado desde México, dentro de una estrategia más amplia del gobierno de Donald Trump para frenar los precios récord de la carne vacuna. Aun así, economistas advierten que la medida difícilmente se traduzca en alivio inmediato para los consumidores
El Departamento de Agricultura sostuvo que la preocupación por la propagación del gusano barrenador disminuyó lo suficiente como para habilitar el movimiento de animales en Douglas, al sureste de Phoenix. Con el tiempo, la intención oficial es reabrir también otros cruces en Nuevo México y Texas
Una señal política para un problema persistente
La carne se volvió un tema sensible para Trump, que anunció además la autorización de hasta 300.000 toneladas métricas de carne molida importada, sin aranceles, para venderse por debajo de los valores de mercado durante 90 días
El cierre a las importaciones de ganado mexicano, vigente desde mayo de 2025, buscó contener al parásito, pero también agravó la escasez de animales para faena en Estados Unidos
“La administración obviamente tiene muchos incentivos para decir que está haciendo algo frente a los altos precios de la carne”, dijo un profesor de agronegocios de la Universidad Estatal de Oklahoma. “La carne fue elegida porque es un producto caro y muy visible”
Menos oferta, más presión
El rodeo bovino estadounidense cayó a 86,2 millones de cabezas al 1 de enero, el nivel más bajo en 75 años. La sequía en zonas productoras y años de precios bajos ayudaron a reducir todavía más el stock
Ese achicamiento sostuvo una escalada que llevó al precio de la carne picada a subir casi 57% entre julio de 2021 y julio de 2026, hasta 6,89 dólares por libra, con un pico de 6,90 en mayo. El bife crudo llegó en julio a un máximo de 13,06 dólares por libra, 35% más que cinco años atrás
Aun así, otro especialista en economía agrícola señaló que el impacto de la menor oferta se moderó porque la industria logró mayor eficiencia y extrae más carne de cada animal que en el pasado
La reapertura será gradual
La reapertura comenzará en un punto considerado seguro por las autoridades sanitarias. Cada animal deberá ser inspeccionado y declarado libre del parásito antes de cruzar la frontera
Funcionarios del sector consideran al gusano barrenador una amenaza importante para una industria ganadera valuada en 113.000 millones de dólares. El parásito, cuyas larvas pueden infestar y hasta matar animales, había sido erradicado en gran parte del país, pero reapareció en el sur de México en 2024 y avanzó hacia el norte
Desde junio se confirmaron más de 40 casos en Texas y Nuevo México
Como la reapertura será por etapas, el regreso de las importaciones mexicanas a sus niveles habituales llevará meses. México suele aportar 1,1 millones de cabezas, cerca del 3% del suministro de ganado en Estados Unidos
“No espero ver un impacto medible sobre los precios del ganado o de la carne pronto”, dijo un profesor de la Universidad Estatal de Oklahoma
Un rebote que llevará años
La falta de ganado también dejó a plantas procesadoras operando por debajo de su capacidad. Varias grandes empresas ajustaron operaciones y cerraron establecimientos en distintos estados
Reconstruir el rodeo llevará tiempo. Una vaca suele tener solo un ternero por año, y criar vaquillonas para reproducción reduce todavía más la oferta disponible para consumo
En ese escenario, los precios podrían seguir altos durante un buen tiempo