Una falla de comunicación entre el helicóptero presidencial Marine One y el control aéreo generó una situación de riesgo el 4 de agosto cerca del Aeropuerto Nacional Ronald Reagan de Washington, cuando coincidió en la zona con un vuelo comercial
El aviso que no llegó
Según el reporte preliminar de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte, la torre no recibió a tiempo la llamada que debía anunciar con tres minutos de anticipación la salida del helicóptero que transportaba al presidente Donald Trump desde la Casa Blanca. Ese procedimiento forma parte de un acuerdo vigente desde 2013 entre autoridades militares y la Administración Federal de Aviación
Tras el choque aéreo ocurrido en enero de 2025 cerca del mismo aeropuerto, la FAA ordenó suspender despegues y aterrizajes comerciales cada vez que un helicóptero atravesara una ruta en conflicto en esa zona. La medida buscaba evitar cruces simultáneos entre aeronaves militares, oficiales y civiles en un corredor sensible por su cercanía con la Casa Blanca, el Pentágono y el Reagan
La aproximación en el aire
La NTSB indicó que la tripulación de Marine One intentó informar su salida en al menos dos oportunidades, pero el mensaje no llegó con claridad a los controladores. También se intentó usar un canal alternativo a través de la instalación de helicópteros de la Base Conjunta Anacostia-Bolling, aunque esa vía tampoco funcionó
Mientras tanto, un avión regional de Envoy Air, el vuelo 3742, recibió autorización para despegar con destino a Pensacola, Florida. Durante un breve lapso, ambos aparatos quedaron dentro de la misma zona aérea
La FAA reconoció que el helicóptero y el avión se acercaron más de lo normal antes de separarse. El informe preliminar consignó una distancia lateral de poco más de 1,3 kilómetros y una separación vertical de unos 215 metros. Las reglas federales exigen, alrededor de aeropuertos, al menos 2,4 kilómetros en horizontal o 152 metros en vertical
La reacción de la torre
Minutos después, el controlador preguntó a Marine One si procedía “según lo informado” y luego autorizó la maniobra al advertir que no había recibido el aviso previo. Ya con ambas aeronaves en movimiento, alertó al helicóptero sobre el avión comercial recién despegado
El piloto del aparato presidencial respondió que tenía el tráfico a la vista y demoró el avance hasta que el avión salió de la zona. La tripulación del vuelo comercial declaró que su sistema anticolisión emitió una alerta poco después del despegue. Los pilotos nunca vieron el helicóptero, que pasó por debajo de la ruta del avión mientras este ascendía con rapidez. La separación entre ambos aumentó en segundos
Las autoridades sostuvieron que el presidente nunca estuvo en peligro