REO, Indonesia. Miles de habitantes de la isla de Flores seguían esperando asistencia este lunes, en medio de la celebración del 81º Día de la Independencia de Indonesia, después del fuerte terremoto que dejó al menos 54 muertos, decenas de heridos y centenares de viviendas dañadas
Para muchos vecinos, la jornada transcurrió entre el duelo, la búsqueda de familiares y la espera de ayuda en comunidades que aún permanecen incomunicadas por los efectos del sismo
Daños extendidos y miles de evacuados
El temblor golpeó el sábado la provincia de Nusa Tenggara Oriental y dañó más de 1.300 casas, casi 250 de ellas en Flores. Unas 5.000 personas fueron llevadas a refugios temporales y 135 resultaron heridas, según las autoridades de emergencia
La gobernación provincial declaró el domingo un estado de emergencia por 14 días. El sismo ocurrió a una profundidad de 10 kilómetros y provocó advertencias de tsunami que luego fueron levantadas
Réplica tras réplica, la gente duerme afuera
Desde entonces, se registraron al menos 995 réplicas, aunque solo 46 fueron percibidas por los habitantes. Muchas familias pasaron la noche bajo lonas improvisadas, frente a casas derrumbadas o gravemente dañadas, por temor a nuevos movimientos
En distintos puntos de la isla se observaban árboles caídos bloqueando caminos, grandes rocas desplazadas por deslizamientos y vehículos aplastados por el derrumbe de edificios
La ayuda avanza con demoras
Más de 3.500 militares y policías fueron desplegados en la zona afectada y ya llegaron 275 toneladas de asistencia. Sin embargo, las dificultades logísticas ralentizan la entrega en las comunidades más golpeadas
Entre los sobrevivientes persiste la urgencia por comida, medicamentos, agua potable y equipos para cocinar. En Reo, el área más afectada del distrito de Manggarai, varios vecinos describieron la destrucción total de sus casas y la falta de infraestructura básica para afrontar la emergencia
Un país acostumbrado al riesgo
El desastre volvió a exponer la vulnerabilidad de Indonesia, un país formado por más de 17.000 islas y expuesto a terremotos y erupciones por su ubicación en el Anillo de Fuego del Pacífico
La memoria de tragedias anteriores sigue presente en la población. En 1992, otro fuerte sismo y un tsunami arrasaron Flores y dejaron unas 2.500 víctimas fatales
También persisten en el país los recuerdos de otros grandes desastres: el terremoto y tsunami de Sulawesi en 2018, con más de 4.400 muertos, y el tsunami de 2004 frente a Sumatra, que causó unas 230.000 muertes en varios países, cerca de 170.000 solo en Aceh