Un viaje para empezar de nuevo
Desde su consultorio en Sicilia, Santiago Robetto mira hacia atrás y reconoce que el recorrido hasta el sur de Italia no fue simple. En 2021 dejó Mar del Plata con la intención de tramitar la ciudadanía italiana, reconstruir su historia familiar y abrir una nueva etapa lejos de la Argentina
Antes de llegar a destino pasó por Vigo y Barcelona, donde vivió momentos de angustia y tuvo un ataque de pánico. Aun así, siguió adelante y tomó el micro que lo acercó a la región del Piamonte
Montafia y el legado del nonno
Primero intentó resolver los papeles en Acqui Terme, pero las dificultades para conseguir alojamiento lo llevaron a cambiar de rumbo. Entonces llegó a Montafia, el pueblo de su abuelo Giuseppe, expiloto de la aviación italiana
Allí encontró algo más que una comuna de 900 habitantes en la provincia de Asti: descubrió que muchos vecinos recordaban a su nonno y lo recibieron con una calidez inesperada. Apenas se presentó, varias personas se acercaron, le ofrecieron ayuda y hasta le cedieron una casa para quedarse mientras duraran los trámites
Trabajo, afecto y ciudadanía
Para sostenerse, trabajó como albañil y también dentro de la empresa de una familia del lugar. Sus días transcurrían entre la obra, la bicicleta prestada y las comidas compartidas con vecinos que le acercaban salsas, mermeladas y platos piamonteses
Según cuenta, la ayuda del pueblo y de las autoridades locales aceleró la ciudadanía más de lo que imaginaba. En cuatro meses, aquel paso administrativo se convirtió en una experiencia que marcó su vida
Turín, Sicilia y una nueva vida
Después de esa etapa, se mudó a Turín y más tarde a Sicilia. Allí validó su título, abrió un consultorio en Catania y hoy atiende pacientes de manera presencial, a domicilio y online
También practica aviación, como su abuelo, y se prepara con amigos sicilianos para nadar la Traversata dello Stretto di Messina y subir a pie el cráter central del Etna
Lo que dejó el camino
Robetto asegura que el viaje le dio fortaleza, madurez, templanza y paciencia. También le dejó una certeza: ir tras las raíces puede implicar soltar lo conocido, pero no siempre significa hacerlo en soledad
Por eso invita a otros a intentarlo, incluso con miedo. Para él, la historia que comenzó en Mar del Plata y siguió en Montafia es una de esas experiencias que no se olvidan jamás