Gonzalo Aziz atraviesa, según sus propias palabras, un momento de plenitud profesional y de mayor equilibrio personal. El periodista y conductor aseguró que hoy se siente en una etapa de mucha madurez, con una mirada más serena sobre su vida, sus vínculos y el paso del tiempo

En ese recorrido, reconoció que durante años volcó gran parte de su energía en el trabajo y que eso lo llevó a postergar aspectos afectivos y familiares. Con el correr de los años, dijo, empezó a preguntarse qué había dejado en el camino y a prestar más atención a su mundo íntimo, sus amigos, su barrio de Adrogué y su familia

La carrera ya no alcanza sola

Aziz repasó una trayectoria de más de dos décadas en los medios y señaló que su identidad profesional no puede separarse de su vida privada. Sostuvo que sus opiniones, su manera de mirar la política y su forma de trabajar nacen también de una historia personal atravesada por una familia, un entorno y una formación que lo marcaron

Contó además que vive un momento de gran satisfacción laboral, pero que esa estabilidad también lo llevó a revisar otras áreas de su vida. Según explicó, cuando uno avanza en lo profesional suele descubrir que hubo otras cosas que quedaron en segundo plano

El deseo de armar un hogar

Uno de los ejes de la charla fue su vocación de familia. Aziz se definió como alguien familiero, con deseo de construir un hogar y de compartir la vida con una pareja. Dijo que le atrae el modelo de vínculo basado en la compañía, la admiración, la confianza y un proyecto común

También admitió que hoy está solo, y que en esa situación confluyen tanto decisiones personales como el factor destino. Para él, no alcanza con querer: hace falta disponibilidad emocional y coincidencia de tiempos para que una relación pueda sostenerse

Sobre su última pareja, explicó que había amor y una fuerte atracción mutua, pero que no encontró del otro lado la misma disponibilidad para construir. Aun así, sostuvo que fue una relación valiosa y que le dejó aprendizajes importantes

Tiempo, terapia y vínculos

Aziz habló con naturalidad de su trabajo personal. Dijo que es proterapia y que valora cualquier espacio que ayude a revisar lo que no hace bien y a mejorar. Incluso contó que se animó a una experiencia de constelaciones familiares, a la que llegó con curiosidad y escepticismo, y que le resultó reveladora

Según relató, esa experiencia le permitió entender mejor algunos aspectos de su relación con sus padres y procesar ciertos vínculos con más empatía. También destacó la historia de sus viejos, casados desde muy jóvenes, como un modelo fuerte que lo marcó

Vivir ahora

Al final, el conductor volvió sobre una idea central: la vida es finita y no conviene postergar lo importante. Dijo que le gustaría compartir más momentos con una pareja, viajar menos solo, abrazar más a los suyos y decir más seguido lo que siente

Su conclusión fue clara: el presente no debería esperar. Para Aziz, la vida se trata de aprovechar hoy lo que se tiene, porque todo puede cambiar de un momento a otro