WASHINGTON.– Google volvió a evitar una de las sanciones más severas que enfrentaba en Estados Unidos. Una jueza federal rechazó ordenar que la empresa se desprenda de una parte de su negocio de publicidad digital y frenó así el intento del Departamento de Justicia de forzar la venta de activos

Un castigo sin despiece

La magistrada Leonie Brinkema resolvió que la compañía no deberá vender AdX, su plataforma de intercambio de anuncios en línea. En ese sistema, los editores ofrecen espacios publicitarios que se adjudican mediante subastas en tiempo real cada vez que un usuario carga una página

La decisión no dejó a Google sin consecuencias. El tribunal dispuso nuevas reglas para la forma en que la empresa deberá operar en el mercado publicitario y aceptó la mayoría de las medidas de conducta planteadas durante el proceso. Sin embargo, descartó la alternativa más dura: la división forzada del negocio

Otro revés para el remedio estructural

El fallo suma un nuevo capítulo a la disputa entre Google y las autoridades antimonopolio. Es la segunda vez en poco más de un año que la compañía evita una orden judicial que la obligue a desprenderse de uno de sus activos más sensibles

En 2024, otro tribunal concluyó que el buscador de Google operaba como un monopolio ilegal. Entonces, el gobierno pidió la venta de Chrome, pero esa salida fue rechazada en septiembre de 2025

Con esta nueva resolución, Google queda nuevamente a salvo de una ruptura de su estructura, aunque sigue bajo presión regulatoria por sus prácticas de mercado

Qué está en juego

La causa se centra en el entramado tecnológico que conecta a los sitios web con los anunciantes y que sostiene una parte decisiva de los ingresos publicitarios de la compañía. Ese negocio forma una porción importante de las ventas anuales de publicidad de Google, que rondan los 400.000 millones de dólares

La orden inicial de Brinkema tiene apenas dos páginas y la opinión completa permanecerá sellada durante 14 días, mientras las partes revisan posibles supresiones antes de su publicación. Por eso, aún no se conocen todos los detalles del nuevo esquema de cumplimiento

Críticas y contexto

La decisión generó objeciones de sectores que reclaman una respuesta más agresiva frente a las grandes tecnológicas. Para esos críticos, reconocer un monopolio y al mismo tiempo descartar una división envía una señal débil en un mercado donde es difícil que surjan rivales nuevos

El fallo llega, además, en un momento de fortaleza financiera para Alphabet, la matriz de Google, cuyo valor de mercado asciende a 4,11 billones de dólares. Su negocio publicitario sigue siendo una de las principales fuentes de ingresos del grupo

Por ahora, Google ganó una nueva batalla judicial: no habrá venta forzada de activos, pero sí reglas más estrictas sobre cómo opera en la publicidad digital