Guinea-Bissau votó este domingo en un referéndum sobre una reforma constitucional que ampliaría las atribuciones del presidente y recortaría el tamaño del Parlamento, a pocos meses de las elecciones generales de diciembre

La propuesta busca rediseñar el equilibrio de poder tras el golpe militar de noviembre del año pasado, ocurrido después de una elección disputada en la que tanto el entonces presidente Umaro Sissoco Embaló como el opositor Fernando Dias se proclamaron ganadores

Una reforma que concentra el poder

Si se aprueba, la nueva Constitución elevaría la autoridad presidencial frente al primer ministro y reduciría la Asamblea Nacional de 102 a 65 bancas. Las autoridades sostienen que ese cambio haría más ágiles los debates y ayudaría a estabilizar la vida política

La oposición rechaza esa versión y considera que la reforma busca fortalecer al mando militar en detrimento de las instituciones civiles. También llamó a la población a no participar en la votación

“Esta Constitución debilita de manera significativa al primer ministro y al gobierno, subordina a la Asamblea Nacional y a los partidos políticos, y desvaloriza la voluntad popular expresada en las urnas”, señaló un vocero opositor

El jefe de las fuerzas armadas defendió el proyecto al afirmar que busca evitar choques permanentes entre el presidente y el primer ministro. Según dijo, la figura presidencial debe quedar claramente por encima del resto del sistema político

Desconfianza y malestar ciudadano

En Bissau, varios habitantes expresaron dudas sobre el proceso y sobre el contenido de la reforma. Algunos dijeron que no irán a votar; otros adelantaron que marcarán “no” porque no conocen suficientemente el texto

Analistas locales advierten que el gobierno transitorio carece de legitimidad para modificar la Constitución, en un contexto de fragilidad política y social. También señalan que el país sigue marcado por golpes, intentos de golpe y una economía golpeada por la pobreza y el narcotráfico

Con cerca de 915.000 personas habilitadas para votar, el resultado del referéndum podría definir el clima político de cara a las elecciones de diciembre y al regreso formal del país a la democracia tras la última ruptura institucional