OSLO.- Haakon, durante años presentado como el rostro de una monarquía más cercana y moderna, asumió el trono noruego a los 53 años tras la muerte de su padre, Harald V. El nuevo rey anunció que tomará el nombre de Haakon VIII y mantendrá la divisa heredada por varias generaciones: “Todo por Noruega”
Su llegada marca el fin de una larga etapa como heredero y el inicio de un reinado que arranca bajo presión. La institución que durante décadas fue vista como un símbolo de estabilidad llega desgastada por controversias familiares, problemas de salud y viejos vínculos que volvieron al centro de la escena
Una corona con imagen de continuidad
Durante su vida pública como príncipe heredero, Haakon buscó proyectar sobriedad, cercanía y una idea de servicio acorde con su generación. Defendió causas como la protección del medioambiente, el rechazo al racismo y los derechos de la comunidad LGTB+
También cultivó una formación poco convencional para un heredero: estudió parte de su escolaridad en el sistema público, pasó por la Armada y luego cursó Ciencias Políticas en la Universidad de California en Berkeley. Más tarde obtuvo una maestría en Desarrollo en la London School of Economics
Nacido el 20 de julio de 1973, está emparentado con otras casas reales europeas y durante años fue considerado una figura capaz de renovar la imagen de la monarquía noruega
La familia que tensionó el relato real
El equilibrio empezó a romperse en el entorno más cercano. Su esposa, Mette-Marit, quedó en el centro de la controversia por antiguos contactos con Jeffrey Epstein, el delincuente sexual estadounidense muerto en 2019. La difusión de correos entre ambos reavivó las críticas y dañó aún más la percepción pública sobre la princesa
Mette-Marit, que conoció a Haakon en 1999, había llegado a la familia real con una historia personal ajena al molde tradicional de la realeza. Antes del matrimonio, ya era madre de Marius Borg Høiby, nacido en 1997. La pareja luego tuvo dos hijos: Ingrid Alexandra, primera en la línea de sucesión después de su padre, y Sverre Magnus
A ese frente se sumaron los problemas de salud de la princesa, afectada por una forma inusual de fibrosis pulmonar. En junio se sometió con éxito a un trasplante de pulmón, después de haber cancelado numerosos compromisos oficiales
El golpe más duro para la monarquía
La crisis más grave llegó con el caso de Marius Borg Høiby. El hijo de Mette-Marit fue condenado en junio a cuatro años de prisión por dos violaciones y otros 32 cargos, en uno de los episodios más delicados para la familia real en años recientes
Además, la hermana del nuevo rey, Marta Luisa, también arrastra polémicas por su vínculo con las terapias alternativas, el uso comercial de su título y su matrimonio con Durek Verrett, un estadounidense que se presenta como chamán de sexta generación
Pese a ese escenario, Haakon conserva un respaldo considerable. Sondeos recientes mostraron que la mayoría de los noruegos cree que será un buen rey, una señal de confianza en medio de una transición que llega en el peor momento para la monarquía