La tecnología cambió la manera de estudiar, trabajar y comunicarse, pero la exposición constante a pantallas también encendió alertas sobre sus efectos en la salud física y mental
En una conferencia sobre trastornos del sueño y alteraciones mentales vinculadas con el uso de tecnologías de la información y la comunicación, especialistas de la UNAM expusieron cómo la hiperconectividad puede interferir con el descanso, los hábitos diarios y el equilibrio emocional
La luz de pantalla interrumpe el sueño
El Dr. Fructuoso Ayala Guerrero explicó que la luz azul activa células de la retina que envían señales al cerebro para inhibir el inicio del sueño. Si este patrón se repite, puede favorecer síntomas crónicos de insomnio
Dormir mal no solo provoca cansancio. El sueño participa en procesos esenciales como la memoria, el aprendizaje y la regulación emocional, por lo que su falta repercute en el desempeño cotidiano
El impacto de no descansar bien
El sueño nocturno también cumple una función de reparación celular y regulación hormonal. Cuando la privación se vuelve constante, advierten los especialistas, la salud general puede verse afectada
Ansiedad, dependencia y atención fragmentada
El uso excesivo de tecnología digital puede generar tensión psicológica y hábitos poco saludables. Las plataformas están diseñadas para retener la atención de forma continua, lo que favorece el estrés y dificulta la concentración
Las redes sociales y otras aplicaciones recurren a recompensas inmediatas, como notificaciones, mensajes o interacciones, que activan mecanismos de satisfacción en el cerebro y refuerzan la necesidad de revisar el teléfono una y otra vez
Más que tiempo de pantalla
El problema no se limita a las horas frente al dispositivo. También involucra efectos sobre el sueño, la salud emocional, el rendimiento diario y las relaciones personales
Buscar equilibrio
Las TIC han aportado beneficios en educación, salud y comunicación. El maestro Marcos Verdejo Manzano subrayó que su impacto depende del uso que se les dé
En ese contexto, los especialistas plantean la importancia de construir hábitos digitales saludables para reducir riesgos y aprovechar sus ventajas sin comprometer el bienestar