El Hospital Nacional de Niños de Costa Rica alertó sobre un aumento en las consultas de menores por infecciones parasitarias, en especial por lombrices intestinales. Ante ese panorama, pidió a padres y encargados reforzar las medidas de prevención dentro y fuera del hogar
Síntomas que encienden la alarma
Entre los cuadros más frecuentes en la población infantil se encuentran las parasitosis gastrointestinales. Pueden provocar dolor abdominal, vómitos, rechazo a los alimentos, pérdida de peso y, en algunos casos, anemia
La preocupación suele crecer cuando los parásitos son visibles. En algunos niños pueden salir por el ano o incluso aparecer en el vómito, una situación que lleva a muchas familias a buscar atención médica de inmediato
Uno de los parásitos vinculados con estas manifestaciones es Ascaris lumbricoides. También hay otros, como la Giardia, que pueden causar diarreas agudas o crónicas, dolor abdominal y falta de apetito, sin ser observados a simple vista
La higiene, la clave para cortar el contagio
Los especialistas explicaron que la transmisión suele relacionarse con manos contaminadas, alimentos mal lavados, agua contaminada o contacto con tierra. Los parásitos pueden ingresar al organismo cuando una persona lleva las manos a la boca o consume productos sin una correcta limpieza
Por eso, recomendaron lavarse bien las manos después de jugar en tierra, usar el baño y antes de comer. También insistieron en mantener las uñas cortas y limpias, ya que allí pueden quedar restos de suciedad
El lavado correcto de frutas, verduras y legumbres también es fundamental para reducir el riesgo de infección. Preparar los alimentos en condiciones higiénicas ayuda a evitar cuadros digestivos asociados a estos organismos
Casos que se transmiten por contacto
No todas las parasitosis se contagian de la misma forma. Algunas, como los oxiuros, pueden propagarse por contacto, por lo que las medidas de higiene deben mantenerse especialmente dentro de la familia cuando ya existe un caso confirmado
Tratamiento y consulta médica
Cuando se confirma una infección parasitaria, el tratamiento suele hacerse con medicamentos desparasitantes por vía oral. Aun así, si los síntomas persisten o se intensifican, es necesario acudir a valoración médica
Dolor abdominal prolongado, vómitos, diarrea persistente, pérdida de peso, rechazo a los alimentos o anemia son señales que pueden requerir atención profesional para definir la causa y el manejo adecuado
El llamado del hospital se centra en medidas simples, pero decisivas: lavado de manos, uñas cortas y limpias, higiene de alimentos y prevención del contacto con tierra contaminada