Una investigación judicial y administrativa puso bajo la lupa el manejo de vehículos secuestrados por la Policía del Neuquén. El expediente intenta establecer cómo alrededor de 100 automóviles y 15 motocicletas que debían permanecer bajo custodia oficial terminaron desarmados o vinculados con la venta de repuestos

El caso comenzó a ser detectado a fines de agosto, cuando un efectivo encontró en Facebook piezas ofrecidas para la venta y reconoció que pertenecían a un Peugeot 207 de su propiedad. El vehículo había sido secuestrado en 2024 luego de un siniestro vial y debía permanecer en un predio de la Dirección de Tránsito

Tras realizar reclamos internos y presentar una denuncia, el policía comprobó que el automóvil estaba nuevamente en el predio del Parque Industrial, aunque había sido parcialmente desmantelado. Le faltaban el tren trasero y las ruedas posteriores, entre otros elementos

El mecanismo que buscan reconstruir

La principal hipótesis sostiene que un comerciante con una máquina compactadora ingresaba a los depósitos para retirar vehículos destinados a destrucción o tratamiento como chatarra. Sin embargo, los investigadores determinaron que no tenía autorización judicial, convenio formal con la División de Tránsito ni habilitación municipal

Dos policías de esa dependencia habrían facilitado el acceso y la salida de los rodados. En vez de ser compactadas, algunas unidades habrían sido trasladadas a domicilios particulares o a desarmaderos, principalmente ubicados en Centenario, donde sus piezas eran comercializadas

Los vehículos inspeccionados estaban identificados con números o letras, según el sistema utilizado en el predio del Parque Industrial. Ahora se intenta establecer qué documentación respaldaba los retiros y cuál era el procedimiento utilizado para concretarlos

De acuerdo con la investigación, los desarmaderos que recibieron los repuestos podrían haber actuado inicialmente de buena fe, al suponer que el comerciante retiraba los vehículos mediante una operatoria autorizada por la fuerza

Allanamientos y tres personas imputadas

Por orden judicial se realizaron siete allanamientos en tres domicilios particulares, dependencias de la Dirección de Tránsito, el predio del Parque Industrial y dos desarmaderos de Centenario

Durante los procedimientos se incautaron teléfonos celulares, computadoras, documentación y libros de registro. También fueron puestos bajo resguardo distintos vehículos y autopartes, que quedaron identificados con fajas de secuestro

La causa tiene tres imputados: dos policías de la División de Tránsito, uno de mayor rango y otro de menor jerarquía, y el comerciante relacionado con la compactación. Todos permanecen en libertad supeditada mientras se analizan los elementos secuestrados

En paralelo, Asuntos Internos inició actuaciones para determinar responsabilidades y revisar las fallas en los controles. Como medida preventiva, tres integrantes de la Dirección de Tránsito fueron pasados a disponibilidad: dos de alto rango y uno de menor jerarquía

El ministro de Seguridad neuquino, Matías Nicolini, expresó su malestar y aseguró que avanzarán las sanciones administrativas. La investigación continúa con el peritaje de teléfonos y equipos informáticos para precisar cuántos vehículos fueron desviados y cuál fue el alcance de la presunta red