REIKIAVIK, Islandia. Los votantes islandeses rechazaron la propuesta para reanudar las negociaciones de ingreso a la Unión Europea, en un nuevo cierre para un debate que el país arrastra desde hace más de una década
La iniciativa fue derrotada por 52,8% contra 47,2%. La capital, Reikiavik, fue la única zona del país donde se impuso el respaldo a la consulta
Una votación atravesada por Trump y Groenlandia
El referéndum se realizó bajo la sombra de las reiteradas amenazas de Donald Trump sobre un eventual control de Groenlandia. Ese contexto llevó a parte del electorado a ver la cercanía con Europa como una posible red de protección
Islandia integra la OTAN, pero quienes apoyaban la iniciativa sostenían que una mayor vinculación con sus vecinos europeos reforzaría su seguridad si surgieran presiones similares sobre la isla
El gobierno de coalición de izquierda, elegido en 2024, adelantó la consulta prevista para el año próximo después de que Trump mencionara por error a Islandia en varias ocasiones al hablar de sus planes sobre Groenlandia
Pesca, soberanía y una división persistente
La pregunta sometida a votación era directa: si Islandia debía reanudar las negociaciones de adhesión con el bloque europeo. Cerca de 265.000 personas estaban habilitadas para votar
El escrutinio mantuvo la expectativa durante la noche. El “sí” tomó ventaja al comienzo, pero luego la tendencia se invirtió y la diferencia terminó ampliándose a favor del rechazo
La oposición se apoyó sobre todo en la pesca y en la idea de que Islandia ya obtiene beneficios del mercado único europeo y del espacio Schengen sin ceder soberanía plena
También advirtió que la voz del país quedaría diluida en el Parlamento Europeo y que conviene sostener acuerdos comerciales propios, como el firmado con China
Del otro lado, los partidarios de la propuesta defendían que la adhesión ayudaría a contener la inflación y las tasas de interés, además de aportar estabilidad frente a la corona islandesa
Para ellos, acercarse más a Europa también era una forma de responder a desafíos que cruzan fronteras, como el cambio climático
Un debate que vuelve a la pesca
Si la propuesta hubiera ganado, solo habría abierto una etapa preliminar para retomar el largo proceso de negociación con la Comisión Europea. Cualquier acuerdo final habría requerido otra aprobación ciudadana
La industria pesquera se ubicó en la primera línea del rechazo. Su temor era que la política pesquera común del bloque habilitara el ingreso de embarcaciones extranjeras a aguas consideradas estratégicas para la economía local
En Islandia, el mar forma parte de la identidad nacional desde hace siglos. La captura de bacalao, eglefino y capelán sigue siendo central para su economía y para su historia
El país, independiente de Dinamarca desde 1944, conserva una tradición de resistencia frente a potencias europeas mayores. Esa memoria también alimentó la campaña contra una nueva negociación con Bruselas