Chile ha mostrado avances importantes en calidad del aire durante las últimas dos décadas, aunque las brechas territoriales siguen presentes. En el sur del país, la leña húmeda continúa siendo una de las principales fuentes de contaminación, mientras que en algunas zonas industriales todavía se observan episodios agudos asociados a otros contaminantes
Antofagasta se mantiene en rangos favorables
Para este 30 de agosto de 2026, Antofagasta presenta una calidad del aire buena. Los niveles de PM2.5 alcanzan 7 µg/m3, el PM10 llega a 37 µg/m3 y el dióxido de azufre se ubica en 0,35 µg/m3, valores que se mantienen dentro de parámetros aceptables
El escenario es positivo para la población local, con un ambiente más limpio que en jornadas de mayor carga contaminante. Aun así, las condiciones pueden cambiar según el clima y la actividad productiva, por lo que el monitoreo diario sigue siendo clave
Qué implica un aire en categoría buena
Cuando la calidad del aire se ubica en el rango de buena, el nivel de contaminación se mantiene bajo y no se observan restricciones extraordinarias asociadas a episodios críticos. De todos modos, la vigilancia ambiental sigue siendo importante para prevenir cambios bruscos