La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció que su partido presentará un proyecto de ley para prohibir el uso del burka y el niqab en las instituciones educativas del país
La iniciativa será analizada en el próximo Consejo de Ministros. Meloni realizó el anuncio durante el festival nacional Fénix, organizado por la coalición juvenil de Hermanos de Italia
Según explicó la mandataria, las estudiantes deberán asistir a clase con el rostro descubierto. Defendió la medida en nombre de la igualdad entre hombres y mujeres y sostuvo que ninguna tradición puede justificar que una joven deba ocultar su cara
El proyecto también contempla limitar la cantidad de alumnos extranjeros por aula en los colegios de todo el país. Meloni afirmó que los estudiantes italianos no deberían sentirse como una minoría dentro de las clases
Además, los padres de alumnos extranjeros que enfrenten serias dificultades de integración escolar deberán aprender italiano para mantener una comunicación fluida con las autoridades educativas
El antecedente de Dinamarca
Italia no es el único país europeo que evalúa restricciones sobre las prendas que cubren el rostro. A mediados de 2025, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, anunció un plan para prohibir el niqab en colegios y universidades
La propuesta danesa también incluyó el retiro de salas destinadas al rezo en instituciones educativas y multas para quienes utilizaran velos que cubrieran el rostro. Frederiksen argumentó que la democracia debe prevalecer en el ámbito educativo, aunque defendió el derecho a practicar una religión
El plan surgió a partir de las recomendaciones de una comisión dedicada a analizar la situación de mujeres pertenecientes a minorías. Sus impulsores plantearon que todas las mujeres danesas deben contar con los mismos derechos y libertades
La iniciativa generó protestas y reacciones en Dinamarca. Un proyecto similar había sido rechazado en 2023
El debate también llegó a Francia
En Francia, el ex primer ministro Gabriel Attal propuso prohibir el uso del velo islámico en espacios públicos para menores de 15 años. El planteo fue presentado como una medida vinculada con la igualdad entre hombres y mujeres