Japón dio un nuevo paso en el desarrollo de tratamientos para la insuficiencia cardíaca avanzada. Un hospital de Osaka realizó por primera vez en el mundo un implante de láminas de músculo cardíaco fabricadas con células madre reprogramadas
La paciente, una mujer de unos 50 años con insuficiencia cardíaca grave, recibió tres láminas de cardiomiocitos derivados de células iPS. La intervención duró aproximadamente una hora y concluyó con éxito
Un parche biológico para el corazón
Las células iPS, sigla en inglés de células madre pluripotentes inducidas, se obtienen mediante la reprogramación de células adultas para recuperar la capacidad de transformarse en distintos tejidos del organismo
En este tratamiento, los investigadores primero convirtieron las células iPS en cardiomiocitos, las células musculares del corazón. Luego las organizaron en láminas flexibles capaces de adherirse a la superficie cardíaca
La técnica no busca reemplazar directamente el tejido dañado. Las láminas pueden contribuir a mejorar el funcionamiento del corazón mediante la liberación de sustancias que favorecen la reparación muscular y la formación de nuevos vasos sanguíneos
Una terapia aprobada de manera condicional
El procedimiento representa el primer uso clínico de esta terapia desde que Japón le concedió una aprobación condicional en marzo. El tratamiento, desarrollado por Cuorips junto con el equipo del cirujano cardiovascular Yoshiki Sawa, se comercializa bajo el nombre RiHEART
Su precio oficial es de 53,2 millones de yenes, equivalentes a unos US$338.000. Desde septiembre, el sistema público japonés cubre el tratamiento para los pacientes que cumplen con los criterios establecidos
La aprobación condicional y temporal permite que tratamientos innovadores lleguen a los pacientes mientras continúa la recopilación de datos sobre su seguridad y eficacia. Los investigadores deberán evaluar los resultados durante los próximos años antes de que la terapia pueda obtener una autorización plena
Una alternativa para casos de insuficiencia avanzada
La nueva tecnología no reemplaza al trasplante cardíaco ni está destinada a pacientes trasplantados. Su objetivo son las personas con insuficiencia cardíaca avanzada que agotaron las opciones terapéuticas convencionales
En Japón, donde existe una marcada escasez de donantes, los investigadores esperan que el procedimiento se convierta en una alternativa para algunos pacientes que cuentan con pocas opciones antes de llegar a un trasplante
El avance también refleja la expansión de las terapias basadas en células iPS. En marzo, Japón aprobó otra aplicación de esta tecnología para tratar la enfermedad de Parkinson