Un tribunal del distrito de Tokio reconoció por primera vez en Japón la protección legal de la voz humana, en una causa presentada por el actor de doblaje Kenjiro Tsuda contra una cuenta de TikTok
Tsuda, conocido por su voz grave y profunda, interpreta a personajes como Kento Nanami en la popular serie de anime Jujutsu Kaisen. En su demanda, sostuvo que una cuenta identificada como “Nanami” utilizaba una voz clonada con inteligencia artificial para narrar más de 180 videos sobre leyendas urbanas y fenómenos paranormales
El actor afirmó que el responsable de la cuenta obtenía beneficios de manera indebida al atraer espectadores mediante una voz que los usuarios asociaban con él. Por ese motivo, pidió que se retiraran los contenidos
La voz como parte de la identidad personal
La jueza Aya Takahashi señaló que la voz humana representa la personalidad individual, de manera similar a la imagen de una persona
El tribunal consideró que el uso no autorizado de una voz con la intención evidente de aprovechar su atractivo comercial constituye una infracción de los derechos de publicidad
En noviembre de 2025, la cuenta tenía más de 200.000 suscriptores. Muchos usuarios destacaban el parecido entre la voz del narrador y la de Tsuda
La defensa argumentó que los videos utilizaban una voz generada por inteligencia artificial que solo sonaba parecida a la del actor. También sostuvo que el contenido no perjudicaba su reputación profesional
El tribunal, sin embargo, rechazó el pedido para eliminar todos los videos porque la cuenta ya había sido cerrada
Preocupación entre los actores de doblaje
La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación entre los actores de voz japoneses por la clonación de sus registros vocales, especialmente en la industria del anime
El debate también alcanzó a otras figuras internacionales. En 2024, OpenAI anunció que dejaría de utilizar una de sus voces de ChatGPT después de que la actriz Scarlett Johansson afirmara que sonaba inquietantemente parecida a la suya
Además, los actores Michael Caine y Matthew McConaughey alcanzaron acuerdos con la empresa ElevenLabs para permitir que su tecnología reprodujera sus voces mediante inteligencia artificial