El activista prodemocracia de Hong Kong Joshua Wong se declaró culpable este miércoles de conspirar para colaborar con fuerzas extranjeras y poner en riesgo la seguridad nacional, bajo una ley impuesta por Pekín que ha reducido drásticamente el espacio para la oposición política en la ciudad

Se trata de la segunda vez que Wong, exlíder estudiantil y una de las figuras más visibles del movimiento prodemocracia, es procesado bajo esa normativa, aprobada en 2020 tras las protestas masivas del año anterior

Una causa con pena máxima

Wong, de 29 años, enfrenta una condena que puede llegar a prisión perpetua. La sentencia será dictada más adelante. Ya cumplía una pena de cuatro años y ocho meses por otro caso vinculado con una primaria no oficial

Antes de su arresto en junio de 2025 por este expediente, se esperaba que recuperara la libertad en enero del próximo año

El trasfondo político

La acusación sostiene que Wong, junto con el activista Nathan Law y otras personas, pidió a gobiernos, instituciones, organizaciones o individuos fuera de China que impusieran sanciones, bloqueos u otras acciones hostiles contra Hong Kong o el país entre el 1 de julio y el 23 de noviembre de 2020

El delito contempla penas de tres a diez años de cárcel, o hasta prisión perpetua si se considera de especial gravedad

Wong ganó notoriedad en 2012 como estudiante secundario al liderar protestas contra la educación nacional en las escuelas. Más tarde amplió su internacional como referente de las movilizaciones de 2014. En 2016 cofundó Demosisto con otros jóvenes activistas, entre ellos Law

Durante las protestas de 2019, buscó apoyo en el exterior para la causa democrática. Después, Demosisto se disolvió cuando Pekín impuso la ley de seguridad. Desde entonces, otras figuras destacadas también han sido encarceladas y algunos activistas partieron al extranjero