Una presunta banda de secuestradores quedó bajo investigación en San Pedro Sula, Cortés, tras la captura de un tercer supuesto integrante. Según la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), el grupo habría exigido L300.000, unos US$11.180, para liberar a una víctima

El detenido es un hombre de 32 años, de oficio mecánico y originario de Lamaní, Comayagua, de acuerdo con César Ruiz, jefe de la DPI en San Pedro Sula. Las autoridades buscan establecer si la estructura estaría vinculada con otros secuestros o delitos parecidos

La presión contra la familia

De acuerdo con la versión policial, después de privar de libertad a la víctima, los sospechosos se comunicaron con sus familiares para reclamar el pago. La advertencia era clara: si no entregaban el dinero, la persona retenida corría peligro de muerte

La investigación señala que la unidad Antisecuestros actuó tras la denuncia y logró detener en flagrancia a dos personas presuntamente relacionadas con el hecho. Luego, con información reunida en el caso, se obtuvo una orden judicial contra el tercer sospechoso, que finalmente fue localizado y arrestado

Un caso que podría crecer

Ruiz indicó que la Policía pide apoyo a la población para que, si reconoce a los detenidos o dispone de datos sobre hechos similares, los comparta con las autoridades. Ese tipo de información puede ayudar a conectar denuncias que en principio parecen aisladas

Los investigadores revisarán teléfonos, vehículos, registros de llamadas, cámaras de seguridad y testimonios para definir qué papel cumplía cada detenido. En este tipo de expedientes, no siempre todos los involucrados cumplen la misma función: unos pueden vigilar a la víctima, otros retenerla y otros negociar el pago

El tercer arresto no cierra la investigación. Por el contrario, puede servir para reconstruir cómo operaba la presunta banda y determinar si actuó en más de un secuestro